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Vol. 94. Núm. 4.
Páginas 261.e1-261.e9 (Abril 2021)
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Vol. 94. Núm. 4.
Páginas 261.e1-261.e9 (Abril 2021)
ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PEDIATRÍA
DOI: 10.1016/j.anpedi.2021.01.017
Open Access
Exposiciones laborales, dieta y envasado: recomendaciones para reducir los contaminantes medioambientales en la lactancia materna
Occupational exposures, diet and storing: Recommendations to reduce environmental pollutants in breastfeeding
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Juan Antonio Ortega-Garcíaa,b,
Autor para correspondencia
ortega@pehsu.org

Autor para correspondencia.
, Estefanía Aguilar-Rosa,b, Susana Ares-Segurac,d, Juan José Agüera-Arenase, Almudena Pernas-Barahonab, Miguel Sáenz de Pipaónd, Ferran Campillo i Lópeza,f, Josep Ferrís i Tortajadaa
a Comité de Salud Medioambiental, Asociación Española de Pediatría, Madrid, España
b Unidad de Salud Medioambiental, Servicio de Pediatría, Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, Environment and Human Health (EH2) Lab, IMIB-Murcia, Universidad de Murcia, Murcia, España
c Comité de Nutrición y Lactancia Materna, Asociación Española de Pediatría, Madrid, España
d Servicio de Neonatología, Hospital Universitario La Paz, Madrid, España
e Sección de Neonatología, Servicio de Pediatría, Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, Murcia, España
f Equip Pediàtric Territorial de la Garrotxa i el Ripollès, Unitat de Salut Mediambiental Pediàtrica, Fundació Hospital d’Olot i Comarcal de la Garrotxa, Olot, Girona, España
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Tabla 1. Relación leche/plasma para algunos contaminantes medioambientales
Tabla 2. Trabajos con riesgo químico para la lactancia materna
Tabla 3. Recomendaciones generales para las consultas de pediatría sobre madres lactantes trabajadoras
Tabla 4. Sustancias aprobadas y que puedes encontrar en los alimentos que consumes
Tabla 5. Efectos en la salud asociados con exposiciones tempranas a plásticos y productos de higiene personal
Tabla 6. Ventajas e inconvenientes del uso de biberones de vidrio/cristal frente a plástico en el almacenamiento de leche materna
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Resumen

La contaminación del planeta alcanza también al ecosistema de la lactancia, uno de los más íntimos e inviolables que nos liga como especie animal al resto de los mamíferos. Las madres lactantes pueden estar preocupadas sobre si la calidad de su leche será la adecuada para su bebé y si los contaminantes medioambientales, a través del trabajo, la dieta y el envasado, pueden afectar a su hijo desfavorablemente. La leche materna es fuente de exposición a contaminantes medioambientales, y al mismo tiempo contrabalancea muchos de los efectos de estas exposiciones. Un enfoque basado en los principios de realidad y precaución de la salud medioambiental para evitar, reducir o eliminar la producción y el uso de sustancias químicas nocivas durante el embarazo y la lactancia aseguran a la descendencia una mejor salud humana y del planeta.

Palabras clave:
Lactancia materna
Contaminantes medioambientales
Salud medioambiental
Salud laboral
Seguridad química
Abstract

The pollution of the planet also reaches the breastfeeding ecosystem, one of the most intimate and inviolable that links us as an animal species to the rest of mammals. Nursing mothers may be concerned about whether the quality of their milk will be adequate for their baby and whether environmental pollutants through work, diet, and storing may adversely affect their child. Breast milk is a source of exposure to environmental pollutants, and at the same time it counteracts much of the effects of these exposures. An approach based on the principles of reality and precaution of environmental health to avoid, reduce or eliminate the production and use of harmful chemicals during pregnancy and lactation would improve the human and planetary health for the offspring.

Keywords:
Breast feeding
Environmental pollutants
Environmental health
Occupational health
Chemical safety
Texto completo
Introducción

La lactancia materna (LM) es un alimento natural, único y esencial durante los primeros años de vida. Vivimos en un mundo contaminado. La contaminación química alcanza todos los ecosistemas del planeta. La presencia de contaminantes medioambientales (CMA) es universal en todas las matrices biológicas, incluida la leche materna. La mejor manera de proteger a las madres y a los bebés de los riesgos de la contaminación química es evitando, reduciendo o eliminando la producción y el uso de sustancias químicas nocivas, especialmente durante el embarazo y la lactancia1–4. En términos de seguridad alimentaria, la leche materna es el alimento más sano y menos contaminado del planeta y todos los niños tienen derecho a una alimentación sana y libre de sustancias indeseables. La evidencia científica muestra los siguientes aspectos importantes2: a) los efectos de los CMA químicos, incluidos los fármacos, en la salud infantil se relacionan más con la exposición prenatal que con su transmisión a través de la leche materna; b) la leche materna contiene factores de protección que contrarrestan los efectos causados por la exposición a los CMA en la etapa prenatal; c) el tabaco y otros contaminantes ambientales disminuyen la duración de la lactancia, y d) la dieta, los hábitos y estilos de vida, y las exposiciones laborales constituyen las principales exposiciones medioambientales. En este artículo presentamos los principales CMA antropogénicos para el ecosistema de la LM en el trabajo, dieta y envasado, resaltando las recomendaciones para reducirlos o eliminarlos.

Especial vulnerabilidad a los contaminantes medioambientales

Un CMA es un factor, agente, sustancia, compuesto o mezcla de ellos que altera la composición y el equilibrio de nuestros hábitats, provocando en la salud humana: a) un mayor riesgo de desarrollar enfermedades leves, moderadas y graves; b) un incremento de la mortalidad prematura, o c) una merma significativa de la calidad de vida. Incluidos los fármacos, la mayoría de los CMA de la LM son de origen antropogénico.

Son numerosos los mecanismos asociados a la vulnerabilidad5–8:

Dependientes del lactante

Inmadurez anatómica y funcional del lactante: todos los sistemas orgánicos atraviesan diversas fases de maduración tanto anatómica (rápido crecimiento celular con hiperplasia –aumento del número de células? e hipertrofia ?incremento del tamaño celular) como fisiológica (déficit de todos los sistemas fisiológicos, en especial los de inmunovigilancia y detoxificación) durante la etapa de la lactancia y crianza. Los prematuros suelen ser más sensibles por la menor capacidad de metabolizar y excretar los tóxicos.

Mayor absorción intestinal del lactante: la mayor absorción de los CMA ocurre en el estómago y en el intestino delgado. Los niños menores de 6-8 meses tienen un tiempo de vaciado prolongado de hasta 6-8h, y un tiempo de tránsito intestinal prolongado, aumentando el potencial de absorción. Los niños absorben un 50% del plomo ingerido, mientras los adultos solo absorben aproximadamente el 10%. Mamíferos recién nacidos absorben el 12% de cadmio administrado, mientras que los adultos de la misma especie absorben hasta 100 veces menos. Los recién nacidos tienen un pH gástrico menos ácido y puede aumentar o disminuir la absorción de determinados CMA.

Maternos y/o relacionados con las características del contaminante medioambiental

Inhibición o disminución de la producción de leche: fundamentalmente químicos hormonalmente activos como el DDT/DDE o fármacos que inhiben la síntesis de prolactina (derivados ergóticos, estrógenos, anticolinérgicos, prostaglandinas, antihistamínicos H1, etc.).

Alta biodisponibilidad en sangre materna: la biodisponibilidad depende de la vía de administración, la dosis, el número de dosis y el intervalo entre dosis.

Mayor índice leche/plasma: la concentración relativa de un químico en leche y en plasma se denomina relación de leche respecto a plasma (L/P). Cuanto mayor es esta relación (>1), mayor concentración alcanza el tóxico en la leche materna. Un índice menor de 0,25 apoya la seguridad con la LM. La mayor parte de los fármacos terapéuticos tienen una relación L/P muy inferior a uno, mientras que casi todos los CMA persistentes, como los policlorobifenilos y el DDT, tienen relaciones L/P cercanas a uno o mayores (tabla 1). El contaminante pasa más fácilmente a la leche materna si presenta:

  • Bajo porcentaje de fijación a proteínas plasmáticas.

  • Bajo peso molecular: los de más de 700-800Da apenas pasan a la leche.

  • Elevada liposolubilidad.

  • pH básico: pasa más fácilmente a la leche ya que esta tiene un pH de 7, más ácido que el pH de 7.4 del plasma.

Tabla 1.

Relación leche/plasma para algunos contaminantes medioambientales

Benceno  2,3 
Cafeína  0,7 
Tetracloruro de carbono  3,26 
Clorobenceno  2,19 
Cloroformo  1,52 
Xileno  2,98 
Estireno  2,17 
Plomo  0,2 
Mercurio  0,8 

Persistencia en la leche: depende del pico o nivel máximo y de la semivida de eliminación.

Bioacumulación y biomagnificación: cuando los CMA químicos son bioacumulables, el riesgo se amplifica al incrementarse sus concentraciones a medida que se asciende en la cadena trófica, en cuya cima se encuentra el ser humano y la LM se convierte en predictor del estado del medioambiente. En este sentido, la edad materna, la paridad y los estilos de vida condicionan los niveles de muchos CMA.

Pueden actuar a bajas dosis y efecto cóctel: la relación dosis-respuesta no es lineal, a una menor dosis de exposición no siempre le corresponde un menor efecto, algunos alteradores endocrinos muestran mayores efectos biológicos a dosis menores. Algunos CMA pueden actuar conjuntamente, de forma aditiva o sinérgica, de modo que los efectos de la exposición a mezclas puedan potenciarse.

Exposiciones laborales y riesgo químico para la lactancia

Cada vez con más frecuencia las madres lactantes preguntan sobre los riesgos potenciales en la salud de sus hijos por la transferencia de tóxicos laborales a través de la LM. La LM contrabalancea muchos de los efectos de las exposiciones a CMA. Evitar las exposiciones en las madres reduce sus concentraciones en la LM y en la descendencia. La exposición a numerosos CMA antropogénicos ha mostrado una relación negativa con la duración de la LM9. Los umbrales de riesgo químico para la lactancia no están basados en estudios sobre los grupos poblaciones vulnerables. Habitualmente se realiza una estimación de 10 o factor de 100 para considerarlos seguros en el embarazo y la lactancia. La escasez de estudios toxicológicos sobre la lactancia y el embarazo, la vulnerabilidad fisiológica del lactante a los CMA, el carácter limitado de la dieta a la leche materna y los procesos de bioacumulación y biomagnificación constituyen elementos específicos a tener en cuenta en la evaluación del riesgo medioambiental laboral de la mujer lactante2,9–14. Con frecuencia la escasa o nula formación en medicina medioambiental y sobre la vulnerabilidad fetal e infantil de los especialistas de Salud Laboral incrementa el riesgo de los lactantes. En este sentido, el principio básico científico a la hora de abordar el riesgo químico para la lactancia es la prudencia. En los casos de incertidumbre, ante nuestra falta de conocimiento aplicar siempre nuestro mejor juicio científico para errar en la parcela de la precaución protege la salud de la infancia. Subestimar el riesgo en las consultas de pediatría contribuye a sobreexponer a la infancia a los CMA. Los niños no son adultos pequeños. Al contrario, ya sabemos que los tejidos embrionarios y en los primeros meses de desarrollo son mucho más vulnerables a la acción tóxica de los alteradores endocrinos, cancerígenos o mutágenos. En las consultas de matrona y pediatría se debe preguntar por las profesiones parentales y explorar sobre las exposiciones o preocupaciones laborales en relación con la LM.

Existen herramientas específicas para este uso que ayudan a cribar la mayor parte de las exposiciones ocupacionales o en el hogar durante la lactancia, como la llamada «Hoja verde durante el embarazo y lactancia materna»15.

Dosis pequeñas en estos periodos de la vida pueden tener efectos importantes a largo plazo. Consideramos adecuado consultar con enfermeros, matronas o pediatras medioambientales si las madres tienen dudas sobre el alcance de las exposiciones a la descendencia durante el embarazo y/o la lactancia. La historia clínica medioambiental se complementa, cuando es necesaria, con el estudio de biomarcadores de exposición y/o de efecto.

En la tabla 2 se describen algunos ejemplos de trabajos de riesgo químico para la lactancia que requieren evitar las exposiciones a tóxicos desde el mismo momento en que se planifica el embarazo hasta el final de la lactancia16–18. En estos grupos es aconsejable que el informe de riesgo de Salud Laboral se complemente con una evaluación de riesgo medioambiental para el lactante realizada por un experto en pediatría medioambiental. Se facilitan algunos consejos para madres lactantes y pediatras en la tabla 3.

Tabla 2.

Trabajos con riesgo químico para la lactancia materna

Industria química derivados del petróleo y plásticos  Benceno, compuestos orgánicos volátiles, metales pesados, pigmentos cromados, derivados del petróleo y la industria del plástico, alcohol isopropílico, tintes, éter bis(clorometílico), aminas aromáticas, etc. 
Industria agrícola, jardinería/granjeros  Pesticidas, herbicidas, derivados arsenicales 
Industria del automóvil  Solventes, cadmio, polibromados, etc. 
Industria del vidrio  Cadmio y arsénico, etc. 
Industria carpintera y montadoras  Polvo, formaldehído, solventes 
Construcción  Asbestos, hidrocarburos policíclicos aromáticos 
Industria del caucho  Benceno y aminas aromáticas 
Industria del metal  Producción aluminio (HPA, alquitrán)Fundiciones de cobre (arsenicales) y plomoProducción y baños de cromo (cromo vi)Fundición de acero y hierroRefinado de níquel (compuestos de níquel)Decapado químico (lluvia ácida con ácido sulfúrico)Fábricas y refinado de cadmio, baterías Ni-Cd, fábricas de pigmentos de cadmio, galvanizados, fundiciones de cinc, PVC compounding (cadmio y compuestos)Fábricas de berilio y productos del berilio (berilio y derivados) 
Pintura  Solventes, colas, pegamentos, compuestos volátiles, plomo, cadmio, etc. 
Calzado/pieles/cuero  Disolventes, colas, pegamentos (compuestos orgánicos volátiles), metales pesados, mercurio, tintes (anilinas de benceno, 2-naftilamina, 4-aminobifenil), benceno 
Fontanería  Metales, solventes, etc. 
Refinería de petróleo/gasolinera/gas  Hidrocarburos policíclicos aromáticos, alifáticos, solventes, benceno, metales pesados, benzopirenos, aminas aromáticas, etc. 
Transporte sanitario  Partículas diésel, hidrocarburos policíclicos aromáticosDerivados nitrosos, antineoplásicos, óxido de etileno, compuestos orgánicos volátiles (formaldehído), etc. 
Peluquería y/o estética  Tintes y anilinas, nitroderivados aromáticos, etc. 
Minería/cantera  Metales pesados, uranio, etc. 
Imprenta  Compuestos orgánicos volátiles, cadmio, tintes, etc. 
Limpiadoras  Disolventes, limpiezas en seco (tricloroetileno, etc.) 
Otras exposiciones a sustancias peligrosas  Valorar de forma individual en otros trabajos 

HPA: hidrocarburo aromático policíclico.

Tabla 3.

Recomendaciones generales para las consultas de pediatría sobre madres lactantes trabajadoras

Precaución  Usar con extrema precaución las medidas de protección (usa guantes, traje de protección y otros elementos donde sea necesario)Revisa las fichas técnicas de los productos químicos (solicítalas en los servicios de prevención o mutuas) 
Si trabajas con aerosoles  Como las peluqueras, mejora la ventilación y las medidas de protección de calidad del aire interior 
Protege tu casa y tu familia  No llevar la ropa contaminada con trazas de sustancias químicas a casaLa ropa o zapatos contaminados del trabajo pueden ser una fuente importante de exposición en el hogar de los padres que interfieren con la LM. Recuerda cambiarte en el trabajo o hacerlo rápidamente al entrar en casa. Lava de forma separada la ropa del resto del hogar9 
Habla con tu médico  Si tienes un trabajo de riesgo químico comunícalo desde el momento que lo planificas o te enteras del embarazo: servicios de salud de tu empresa, médico de familia y pediatra. Pregunta sobre los riesgos y cómo reducirlos o eliminarlos 
El lactante es destinatario esencial de la evaluación de riesgo  Una adecuada y personalizada evaluación de riesgo considera al niño/a como destinatario esencial de la evaluación. Es probable que necesiten asesoramiento en una consulta de pediatría medioambiental 
Con frecuencia los síntomas son subclínicos o muy leves  Es importante preguntar por síntomas sutiles o leves que mejoran los fines de semana y sospechar la relación con las exposiciones laborales. La presencia de estos síntomas nos pondría en alerta de riesgo químico elevado 
Colabora con la empresa  Si tu trabajo es de riesgo químico ayuda a tu empresa a buscar alternativas. Con frecuencia la búsqueda proactiva encuentra alternativas trasladables a la práctica diaria, reubicando a la trabajadora o asignando otras tareas durante la lactancia 
Coherencia  Evita otras exposiciones de riesgo. El principal riesgo químico en las mujeres trabajadores lactantes es el tabaco, el alcohol y otras drogas 
Siempre es la mejor opción  La LM contrabalancea los efectos de la exposición a muchos CMA, por lo que es importante su protección 

CMA: contaminantes medioambientales; LM: lactancia materna.

Un riesgo principal para la mujer lactante trabajadora es el despido, con frecuencia improcedente. Prolongar una baja maternal durante 2 años es la medida coste-efectiva más útil para asegurar una LM y crianza más saludables.

Recomendaciones dietéticas

La dieta es la fuente principal de exposición a muchos CMA en las mujeres lactantes. Aumentar el consumo de alimentos frescos, especialmente vegetales, y reducir la ingesta de grasas de origen animal contribuyen a disminuir la carga corporal de sustancias tóxicas. Muchos de los CMA liposolubles se encuentran en concentraciones elevadas en la grasa de origen animal y alimentos procesados/ultraprocesados2. Se recomienda comer una variedad de alimentos vegetales (frutas, hortalizas, verduras, legumbres, granos), que constituyen el pilar básico de la dieta mediterránea. Es especialmente importante evitar comidas procesadas y ultraprocesadas. El beneficio de la reducción en la ingesta de estos alimentos de origen animal y procesados se observa en todas las edades, ya que muchos compuestos químicos tóxicos se depositan en el cuerpo, especialmente en el tejido adiposo, donde pueden permanecer durante décadas e interferir las señales hormonales a muy bajas dosis.

El Parlamento Europeo reconoce que el consumo de alimentos ecológicos u orgánicos puede resultar especialmente beneficioso para la salud durante el embarazo y el periodo de lactancia19. Los alimentos ecológicos son aquellos vinculados a procesos naturales y producidos libres de sustancias químicas indeseables. La leche materna es el ecosistema nutricional que vincula a la especie humana al resto de los mamíferos, y es el paradigma de alimento ecosistémico. El garantizar también el resto de los alimentos a lo largo de vida, de un modo ecológico que garantice una huella de carbono individual sostenible, requiere un esfuerzo por garantizar en nuestro medio una dieta más vegetariana y orgánica libre de sustancias indeseables. Las dietas ricas en alimentos de origen animal y ultraprocesados son poco saludables y todas están asociadas con un mayor riesgo de enfermedades propias de la globalización industrial, mientras que las dietas basadas en alimentos de origen vegetal naturales o mínimamente procesados son saludables y protectoras20. En la tabla 4 aparecen las sustancias químicas autorizadas en la agricultura industrial y la ecológica19. Existe un cuerpo de evidencia científica creciente sobre los efectos en el cerebro en desarrollo de la exposición a pesticidas y otros tóxicos a dosis bajas, sobre todo durante el embarazo y los primeros años de vida. También las exposiciones laborales y domésticas gestacionales y durante la infancia se han asociado a un mayor riesgo de algunos tipos de cáncer, como linfomas y leucemias, disrupción endocrina y trastornos del neurodesarrollo16–18.

Tabla 4.

Sustancias aprobadas y que puedes encontrar en los alimentos que consumes

En la Unión Europea  Agricultura industrial  Agricultura ecológica 
Número de sustancias aprobadas  389  35 
Alguna toxicidad aguda  102 
Sospecha de carcinógeno humano  28 
Mutagénico células germinales 
Tóxico para la reproducción (1B+2)  29 
Candidatos a los que se busca sustituto  87 

Fuente: European Parliamentary Research Service19.

Incrementar el consumo de los productos ecológicos disminuye sustancialmente la exposición a pesticidas y sustancias químicas. Los niños con dieta orgánica excretan por la orina hasta 9 veces menos organofosforados21. La leche materna de mujeres y otros mamíferos con una dieta a base de productos ecológicos tiene mayor cantidad de ácidos grasos omega 3 y otras sustancias antioxidantes; estos datos evidencian el potencial beneficio de la LM22. El consumo de productos ecológicos durante el embarazo, el periodo de lactancia y la primera infancia se ha asociado a un menor riesgo de alergias y eccemas. Las cohortes nórdicas ya han asociado el consumo de alimentos ecológicos durante el embarazo a un descenso del 21% del riesgo de preeclampsia y a un menor riesgo de malformaciones urológicas en la descendencia23,24. Otros trabajos observacionales han asociado la ingesta de productos orgánicos con mejores resultados de fertilidad y menores índices de obesidad, síndrome metabólico, eccemas alérgicos, cáncer global y linfomas no Hodgkin en particular25.

Se debe evitar el consumo de grandes depredadores marinos (atún rojo, mero, emperador, tiburón, ballena, pez espada o lucio) en mujeres embarazadas, lactantes y niños de 0 a 10 años, limitando la ingesta a 120g al mes en los niños de 10 a 14 años. Estos depredadores del mar bioconcentran una gran cantidad de mercurio neurotóxico para el cerebro en desarrollo. El pescado continúa siendo un alimento muy saludable y recomendable. El pescado y el marisco contienen proteínas de alta calidad y otros nutrientes esenciales que son bajos en grasas saturadas y contienen ácidos grasos omega-3. Con la amplia oferta comercial de variedades disponibles, las mujeres y los niños pequeños en particular deben incluir pescados o mariscos con bajo nivel de mercurio en sus dietas debido a sus muchos beneficios nutricionales (dorada, merluza, boquerón, sardina, anchoas, lenguado, etc.)26,27.

La leche materna tiene una composición bastante constante y la dieta de la madre solo afecta a algunos nutrientes. El contenido de grasa de la leche materna varía con la dieta. El contenido de hidratos de carbono, proteína, calcio y hierro no cambia mucho incluso si la madre ingiere poca cantidad de estos en su dieta. Durante la lactancia se debe evitar una dieta que aporte menos de 1.800Cal al día. El adelgazamiento se correlaciona con un incremento de los niveles de CMA persistentes, aunque en la evaluación de riesgo-beneficio de la LM no cambia cuando la pérdida no supera los 0,5kg/semana aproximadamente28.

Almacenamiento de leche materna y otros alimentos libres de plásticos

Desde hace unos años está prohibido el uso de plásticos con bisfenol A y ftalatos para los sistemas de almacenamiento de alimentos infantiles de niños pequeños, lo que incluye los biberones, las tetinas, etc. En la tabla 5 aparecen resumidas algunas evidencias de los efectos en la salud animal y humana de algunos disruptores endocrinos asociados al plástico o productos de higiene29. El contenido de bisfenol A es mayor en las fórmulas artificiales que en la leche materna30. Esto podría explicar cómo los lactantes alimentados con LM preservan mejores marcadores de fertilidad futura31.

Tabla 5.

Efectos en la salud asociados con exposiciones tempranas a plásticos y productos de higiene personal

  Animales de experimentación  Personas 
Ftalatos  Toxicidad testicularMalformaciones del aparato reproductor masculino (criptorquidia, hipospadias y tumores testiculares)Menor peso al nacimientoTumores hepáticos  Disminución de la distancia anogenital (marcador de androgenización)La exposición posnatal produce disminución de la testosterona libre y alteraciones en la inmunidad humoralSe ha asociado con rinitis, eccema, sibilanciasAlteraciones morfocitogenéticas en el esperma 
BPA  Disminución de la fertilidadNeurotóxico. Estimula los receptores estrogénicos en el cerebro. Exposiciones prenatales se asocian a hiperactividad y dificultades de aprendizajeEn las crías, pubertad temprana e incremento de tumores mamarios e hipertrofia prostáticaIncremento de adipocitos  Mayor riesgo de diabetes/síndrome metabólicoObesidad infantilSe ha asociado con enfermedades cardiovasculares y hepáticas 
PBDE  Alteraciones en la función tiroideaNeurotoxicidad  Disminución del cociente intelectual y discapacidad intelectualSe ha asociado con criptorquidia y cáncer testicular 
PCB  Reduce la espermatogénesisRetraso de la pubertadAlteraciones de conducta (hembras)  Reducción en la longitud del pene, retraso de la maduración sexual, menor fertilidad, cáncer testicular, hipotonía 
Parabenos (conservantes)  Alteraciones del sistema reproductor: atrofia de los órganos reproductores, oligospermia, disminución de la distancia anogenital, desarrollo anormal de la glándula mamaria  Exposición prenatal y el peso al nacimiento 

BPA: bisfenol A; PBDE: éteres bifenílicos polibromados; PCB: policlorobifenilos.

El carácter liposoluble y el calor incrementan el lixiviado de las sustancias de los polímeros de plástico. Los 5 polímeros plásticos más usados en los sistemas de almacenamiento plástico son el polietileno (PE), el polipropileno (PP), el tereftalato de polietileno, el poliestireno y el policloruro de vinilo32–34.

El PP es el plástico más usado en el sistema de almacenamiento de alimentos de lactantes. Se ha investigado y descrito la migración de sustancias químicas de los recipientes y biberones para lactantes de PP, como los alcanos (en más del 65%) y los derivados del benceno (en el 17%), y de forma regular se han encontrado algunos plastificantes, ésteres, antioxidantes y otros33. Respecto a la presencia de ftalatos, se han detectado trazas de dietilftalato, diisobutilftalato, dibutilftalato y di(2-etilhexil)ftalato en algunos de los recipientes.

Existe una creciente información sobre los estudios que muestran la lixiviación de químicos, y los plásticos pueden considerarse contaminantes persistentes. Esto se debe a que la inmensa mayoría no son biodegradables. El tereftalato de polietileno y el PP son la mayoría de los usados en pediatría y podemos considerarlos no degradables y con frecuencia son de un solo uso35. Generalmente su degradación consiste en que pueden ser fraccionados en polímeros más pequeños. De esta forma acaban contaminando los distintos ecosistemas; este método de degradación/fragmentación es el origen de la contaminación por microplásticos. La contaminación por microplásticos es una de las amenazas más grandes para la salud de los mares y océanos del planeta. Actualmente la tasa de reciclado mundial de plástico de los consumidores oscila entre el 1-10%36.

Usar vidrio, acero inoxidable o cerámica para almacenar, calentar o pasterurizar disminuye la exposición a contaminantes químicos en la LM, contribuyendo a mejorar la salud humana y del planeta. También promueve la innovación social y el desarrollo de biotecnología en las empresas (tabla 6). En la Región de Murcia, el banco regional de leche materna ubicado en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca ha estandarizado el uso de vidrio en todos los procesos.

Tabla 6.

Ventajas e inconvenientes del uso de biberones de vidrio/cristal frente a plástico en el almacenamiento de leche materna

  Ventajas  Inconvenientes 
Envases y biberones de cristalMaterial sostenible  Más pesadoPosibilidad de rotura
Reusable/reciclable 
Libre de productos químicos 
Compatible con extractores de leche 
Larga duración 
Mantiene el sabor del contenido 
No absorbe olores 
Permite desinfección completa 
Fácil de limpiarPromueve la industria e innovación localCoste con baja huella de carbonoProtege la salud planetaria 
Envases y biberones de plástico  Más ligeroNo se rompe con facilidad  Componentes químicos que se liberan con calor y el uso prolongadoPorosidad que alberga bacterias y dificulta la limpiezaNo desinfección al 100%El calor libera sustancias tóxicasPuede alterarse con la congelaciónAbsorbe y transmite oloresMenos duraderos; desgasteLípidos y vitaminas se adhieren a las paredesCoste con elevada huella de carbonoPromueve la cultura de la basura 
Comunidades que viven en suelos contaminados por plomo

En las comunidades que viven sobre suelos contaminados puede haber altos niveles de plomo y otros tóxicos en el aire, en balsas de desechos de la minería o la fundición y en el suelo, en algunos lugares no residenciales37. El plomo es una sustancia neurotóxica de la que no se conoce un nivel en sangre sin efecto. La figura 1 es un buen ejemplo del descenso de los niveles considerados como seguros a medida que las evidencias se han ido acumulando35. Actualmente, el Comité de Salud Medioambiental de la AEP está revisando proponer la reducción de los niveles de acción en 3-3,5μg/dl con base en las evidencias nefrotóxicas y sobre el neurodesarrollo38–40. La prueba de plomo en sangre se recomienda en poblaciones que viven en zonas con suelos contaminados, especialmente en la infancia, el embarazo y en madres lactantes. La AEP no recomienda medir el plomo en la leche materna para tomar decisiones clínicas. En los trabajos publicados, los niveles de plomo en fórmulas artificiales eran superiores a los niveles en la leche materna41. Hay que estimular el inicio de la lactancia y monitorizar a los recién nacidos de madres con niveles≥3,5μg/dl. En casos de intoxicación clínica de la madre con niveles>40μg/dl aconsejamos desechar la leche hasta que baje de niveles. Consulte con un experto en pediatría medioambiental.

Figura 1.

Evolución descendente de los niveles de seguridad del plomo. En rojo, el umbral propuesto por el Comité de Salud Medioambiental de la AEP con las evidencias acumuladas hasta la actualidad.

(0,07MB).
Reflexiones finales

En la era del Antropoceno la leche materna técnicamente no es un medicamento ni un producto sanitario, y tampoco se le aplica la legislación de seguridad química alimentaria de los sucedáneos. Y aunque todavía continúa siendo el alimento más sano, seguro y menos contaminado del planeta en términos de seguridad alimentaria para la infancia, en verdad es un ecosistema frágil que requiere protección medioambiental. En un mundo fragmentado y cada vez más contaminado, es urgente tener en consideración los CMA en la LM y desarrollar estrategias de monitorización y estandarización que preserven la ecología de la LM. Audacia y una nueva Ilustración ecológica entre los pediatras del siglo xxi serán necesarias para asegurar a las futuras generaciones la preservación de un ecosistema tan necesario y delicado.

Todos los niños tienen derecho a una alimentación sana y libre de CMA antropogénicos. Los pediatras tenemos la autoridad moral y la capacidad científica para reclamar que los gobiernos conviertan en una prioridad la limpieza de nuestros alimentos y medioambiente, incluido el ecosistema de la LM; para ello deben estimular y apoyar las acciones colectivas orientadas a promover la LM, reducir la contaminación química, aplicar las normativas como el Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de sustancias y mezclas químicas para la prevención de la contaminación y aprovechar los bancos de leche materna donada para desarrollar estándares y guías de monitorización que preserven el nicho ecológico de la LM.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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