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Vol. 99. Núm. 2.
Páginas 111-121 (Agosto 2023)
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Vol. 99. Núm. 2.
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Desigualdades socioeconómicas y de género en la obesidad infantil en España
Socioeconomic and gender inequalities in childhood obesity in Spain
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Enrique Gutiérrez-Gonzáleza,1, Francisco Sánchez Arenasb,1, Ana María López-Sobalerc,d, Blanca Andreu Ivorrae, Almudena Rollán Gordoa, Marta García-Solanoa,
Autor para correspondencia
mgarsol@gmail.com

Autor para correspondencia.
a Subdirección General de Nutrición, Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Ministerio de Consumo, Madrid, España
b Servicio de Medicina Preventiva, Hospital Universitario de La Princesa, Madrid, España
c Departamento de Nutrición y Ciencias de los Alimentos, Facultad de Farmacia, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, España
d Grupo de investigación «Valoración Nutricional de Individuos y Colectivos: Metodología y Aplicaciones» (VALORNUT), Universidad Complutense de Madrid, Madrid, España
e Servicio de Medicina Preventiva, Hospital Universitario de Alcorcón, Madrid, España
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Tabla 1. Características sociodemográficas y familiares, hábitos de vida y características del centro escolar en los participantes de ALADINO 2019 según sexo del escolar
Tabla 2. Características sociodemográficas y familiares según nivel de renta anual del hogar y sexo del escolar en los participantes de ALADINO 2019
Tabla 3. Percepciones familiares y hábitos del escolar según nivel de renta anual del hogar y sexo del escolar en los participantes de ALADINO 2019
Tabla 4. Características del centro escolar según nivel de renta anual del hogar y sexo del escolar en los participantes de ALADINO 2019
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Resumen
Introducción

La obesidad infantil se asocia inversamente con el nivel socioeconómico familiar en países desarrollados. El objetivo es evaluar la asociación entre la situación ponderal infantil y el nivel socioeconómico familiar, según características familiares, percepciones, hábitos de vida y entorno escolar.

Metodología

Análisis descriptivo de la situación ponderal infantil según factores socioeconómicos familiares y variables mediadoras en el estudio ALADINO 2019, en una muestra de 16.665 escolares representativa de la población escolar de seis a nueve años en España.

Resultados

La prevalencia de obesidad infantil en hogares de bajo nivel socioeconómico (26,8% niños; 20,4% niñas) era, en ambos sexos, el doble de la de los de mayor nivel (12,1% niños; 8,7% niñas). En escolares de familias de baja renta eran más frecuentes hábitos alimentarios poco saludables, el sedentarismo (principalmente en niñas) y la presencia de pantallas en la habitación (más en niños). Por el contrario, en hogares más desfavorecidos eran menos frecuentes el antecedente de lactancia materna y la práctica de actividad física (especialmente en niñas). La disponibilidad de cocina propia, actividades deportivas y gimnasio cubierto en los centros era también menos habitual para los escolares de familias de menor renta.

Conclusiones

Un menor nivel socioeconómico del hogar se asocia con peores hábitos alimentarios y de actividad física y ciertas características del entorno familiar y el escolar, que a su vez median la asociación inversa que existe entre el nivel socioeconómico y la prevalencia de obesidad infantil. Las niñas realizan menos actividad física y presentan más sedentarismo, mientras que los niños tienen más acceso a pantallas. Las intervenciones para combatir la obesidad infantil deben contemplar las desigualdades identificadas.

Palabras clave:
Obesidad
Sobrepeso
Infantil
Pobreza infantil
Desigualdades socioeconómicas en salud
Determinantes sociales de la salud
Equidad de género
España
Abstract
Introduction

Childhood obesity is inversely associated with household socioeconomic status in high-income countries. Our aim was to explore the association between childhood weight status and household socioeconomic status in Spain in relation to family characteristics, perceptions and lifestyle habits and the school environment.

Methods

We performed a descriptive analysis of child weight status according to family socioeconomic factors and mediating variables based on data from the ALADINO 2019 study in a sample of 16 665 schoolchildren representative of the population aged 6–9 years in Spain.

Results

The prevalence of childhood obesity in households with low socioeconomic status (26.8% boys; 20.4% girls) was, in both sexes, twice as high as in those with higher socioeconomic status (12.1% boys; 8.7% girls). Unhealthy eating habits, sedentary lifestyles (mainly in girls) and the presence of screens in the bedroom (more prevalent in boys) were more frequent in school-aged children from low-income households. On the other hand, in the most disadvantaged households, a history of breastfeeding and physical activity (especially in girls) were less frequent. Similarly, schools attended by children from low-income households were less likely to have their own kitchens and indoor gymnasiums or offer sports activities.

Conclusions

A lower household socioeconomic status was associated with poorer dietary and physical activity habits and certain characteristics of the family and school environments that mediate the inverse association between household socioeconomic status and the prevalence of childhood obesity. Girls were less physically active and reported more sedentary lifestyles, while boys had greater access to screens. Interventions to combat childhood obesity should address the identified inequalities.

Keywords:
Obesity
Overweight
Child
Child poverty
Socioeconomic disparities in health
Social determinants of health
Gender equity
Spain
Texto completo
Introducción

El sobrepeso y la obesidad infantiles, que conjuntamente se denominan exceso de peso, se asocian con múltiples trastornos y enfermedades durante la infancia, tales como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial o síndrome metabólico1,2, así como con una mayor probabilidad de padecer obesidad y trastornos asociados (por ejemplo, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer) en la edad adulta3.

En las últimas décadas, la prevalencia de exceso de peso infantil ha aumentado en Europa, incluyendo España4. Según el informe 2018-2020 de la Childhood Obesity Surveillance Initiative (COSI) de la oficina regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia de exceso de peso en escolares de seis a nueve años era de 31% en niños y 28% en niñas y para obesidad de 14% y 10%, respectivamente5. En España, la última edición en 2019 del estudio Alimentación, Actividad física, Desarrollo Infantil y Obesidad (ALADINO) de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) reveló una prevalencia de exceso de peso de 41% en niños y de 40% en niñas, y de obesidad de 19% y 15%, respectivamente6, con un descenso y posterior estabilización del exceso de peso infantil desde 2011 a 2019, principalmente por la disminución del sobrepeso en niños. Tanto su magnitud como sus potenciales consecuencias hacen que se trate de un problema de salud pública de primer orden7.

La obesidad infantil es el resultado de una compleja interacción de factores, muchos de los cuales se relacionan con el contexto socioeconómico y cultural y las condiciones en las que se desarrolla la vida familiar y escolar de los niños y niñas1,7. Por otro lado, la pobreza infantil es un fenómeno multidimensional que impacta negativamente en dimensiones tan importantes como el estado de salud, el desempeño educativo o el bienestar emocional8. La tasa de pobreza infantil en España es también de las más altas de la Unión Europea, con 27% de niños, niñas y adolescentes en situación de pobreza en 20209.

La obesidad infantil y el nivel socioeconómico se relacionan inversamente en países con alto nivel de ingresos como España, donde la obesidad infantil es más frecuente en las familias con niveles socioeconómicos más bajos respecto a los más altos10, como muestran las diferentes ediciones del estudio ALADINO6,11,12 o la Encuesta Nacional de Salud13. Sin embargo, la evidencia sobre los factores que median la asociación entre la obesidad y la pobreza infantil en España es escasa.

El objetivo de este estudio es evaluar, desde una perspectiva de género, la asociación entre la situación ponderal de los escolares de seis a nueve años en España y las variables socioeconómicas de sus familias, explorando aquellos factores relacionados con las características familiares, los hábitos de vida y el entorno escolar que median en esta relación.

MetodologíaDiseño general de ALADINO 2019 y participantes

Los datos empleados para el desarrollo de este trabajo fueron obtenidos a partir del estudio ALADINO 2019, un estudio observacional, descriptivo y transversal, representativo de la población escolar de seis a nueve años en centros de educación primaria (CEP) en España. Corresponde a la quinta oleada de COSI (cuarta de España), cuyo diseño detallado se ha publicado anteriormente11,12.

Brevemente se llevó a cabo un muestreo aleatorio por conglomerados polietápico en cuatro grupos de edad (seis, siete, ocho y nueve años), correspondientes a los cursos de primero a cuarto de educación primaria. Se seleccionaron los CEP mediante aleatorización estratificada por comunidad autónoma (CC.AA.) y tamaño de municipio, escogiendo un aula de cada curso en cada CEP por muestreo aleatorio simple, y seleccionando a todos los escolares de cada aula presentes en el día de la visita con consentimiento firmado por sus progenitores o tutores y que accedieron a la realización de las mediciones. El tamaño muestral efectivo fue de 16.665 escolares, con la misma proporción de niños y niñas, de 276 CEP. El estudio fue aprobado por el Comité Ético del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

A partir de los modelos y especificaciones técnicas de COSI-EURO OMS14,15, se diseñaron tres cuestionarios que fueron cumplimentados por los progenitores o tutores, los colegios y los examinadores. El peso, la talla y la circunferencia de la cintura se midieron en condiciones estandarizadas con equipos calibrados por examinadores entrenados15,16.

Variables de estudio

Para determinar la situación ponderal de los escolares se utilizó el índice de masa corporal (IMC = peso [kg]/talla2 [m2]), siguiendo los estándares de crecimiento de la OMS17, y el índice cintura-talla (ICT), considerando obesidad central cuando ICT > 0,518.

Como factores de carácter socioeconómico se tuvieron en cuenta: renta del hogar, nivel de estudios más alto alcanzado por los progenitores y su situación laboral. En relación con las características familiares y antecedentes, se estudiaron: nacionalidad, situación ponderal de los progenitores y antecedente de lactancia materna. En cuanto a las percepciones y estilos de vida, se analizaron: percepción de los progenitores sobre la situación ponderal de sus hijos, índice COSI de hábitos alimentarios no saludables19, actividad física y sedentarismo, y número de pantallas en la habitación del escolar. Las variables estudiadas relativas al entorno escolar fueron: titularidad del centro, disponibilidad y tipo de comedor escolar, organización de actividades deportivas fuera del horario escolar y disponibilidad de gimnasio cubierto.

Análisis de resultados y métodos estadísticos

Dado que determinadas CC.AA. ampliaron la muestra con el fin de obtener resultados representativos de su región, se produjo un incremento respecto de la asignación proporcional, por lo que en el proceso de estimación se aplicaron factores de ponderación por sexo, edad y CC.AA.

Se realizó un análisis descriptivo de las características de la muestra, la situación ponderal de los escolares, según los factores socioeconómicos familiares, y las variables mediadoras según el nivel de renta. Todas las variables fueron categorizadas y se calcularon recuentos y proporciones con intervalos de confianza al 95% (IC 95%). Se utilizó la prueba de la χ2 para estudiar la asociación entre variables cualitativas, considerando diferencias significativas si p < 0,05. Adicionalmente, se exploraron las variables IMC e ICT cuantitativamente y se calcularon las medianas, por no ajustarse a la distribución normal según la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Los datos fueron analizados mediante el paquete estadístico Stata v. 16 (StataCorp LLC, España).

Resultados

La tabla 1 muestra las características generales de los participantes por sexo. Los niños tenían una mayor prevalencia de obesidad, mayor grado de actividad física y mayor número de pantallas en su habitación, y su situación ponderal se infraestimaba más frecuentemente que la de las niñas, mientras que para el resto de las variables no había diferencias por sexo.

Tabla 1.

Características sociodemográficas y familiares, hábitos de vida y características del centro escolar en los participantes de ALADINO 2019 según sexo del escolar

  Niños (n = 8.513)Niñas (n = 8.152)p
 
Edad (años)
6,0-6,9  2.054  24,1%  2.024  23,8%  0,153
7,0-7,9  2.254  26,5%  2.033  23,9% 
8,0-8,9  2.257  26,5%  2.193  25,8% 
9,0-9,9  1.948  22,9%  1.902  22,3% 
Situación ponderal de los escolares (OMS)
Normopeso  4.795  56,3%  4.782  56,2%  < 0,001
Sobrepeso  1.924  22,6%  2.046  24% 
Obesidad  1.704  20%  1.256  14,8% 
Obesidad central
No  6.611  77,7%  6.261  73,6%  0,175
Sí  1.896  22,3%  1.888  22,2% 
Renta del hogar (€/año)
< 12.000  1.093  12,8%  1.062  12,5%  0,128
12.000-18.000  1.268  14,9%  1.224  14,4% 
18.001-30.000  1.612  18,9%  1.635  19,2% 
30.001-42.000  1.167  13,7%  1.097  12,9% 
> 42.000  1.662  19,5%  1.480  17,4% 
Nivel más alto de estudios de los progenitores
Primarios  479  5,6%  522  6,1%  0,061
Secundarios  3.898  45,8%  3.771  44,3% 
Superiores  4.003  47%  3.738  43,9% 
Situación laboral de los progenitores (trabajo remunerado)
Ninguno  568  6,7%  541  6,4%  0,695
Uno  2.545  29,9%  2.485  29,2% 
Ambos  5.323  62,5%  5.048  59,3% 
Nacionalidad de los progenitores
España ambos  6.292  73,9%  6.052  71,1%  0,771
UE ambos  496  5,8%  496  5,8% 
No UE ambos  665  7,8%  664  7,8% 
Mixto  717  8,4%  669  7,9% 
Obesidad en los progenitores
Ninguno  6.571  77,2%  6.320  74,2%  0,514
Al menos uno  1.661  19,5%  1.557  18,3% 
Antecedente lactancia materna
Nunca o < 1 mes  2.403  28,2%  2.345  27,5%  0,508
≥ 1 mes  5.893  69,2%  5.621  66% 
Infraestimación situación ponderal por parte de los progenitores
No  4.459  52,4%  4.714  55,4%  < 0,001
Sí  3.853  45,3%  3.288  38,6% 
Índice COSI de hábitos alimentarios no saludables
Bajo  2.528  29,7%  2.291  26,9%  0,106
Medio  4.984  58,5%  4.830  56,7% 
Alto  314  3,7%  321  3,8% 
Actividad física y sedentarismo
Activo no sedentario  4.365  51,3%  3.540  41,6%  < 0,001
Activo sedentario  1.387  16,3%  1.268  14,9% 
No activo no sedentario  1.287  15,1%  1.831  21,5% 
No activo sedentario  426  5%  564  6,6% 
Número de pantallas en la habitación
Ninguna  5.918  69,5%  5.878  69,1%  < 0,001
Una  1.425  16,7%  1.582  18,6% 
Dos o más  907  10,7%  425  5% 
Titularidad del centro escolar
Privado (incluye concertado)  2.978  35%  2.805  33%  0,437
Público  5.535  65%  5.347  62,8% 
Disponibilidad de comedor escolar
Sí  7.706  90,5%  7.395  86,9%  0,668
No  807  9,5%  757  8,9% 
Tipo de comedor escolar
Propio  4.000  47%  3.852  45,3%  0,771
Externo  3.596  42,2%  3.430  40,3% 
Actividades deportivas fuera del horario escolar
Sí  6.248  73,4%  5.932  69,7%  0,320
No  2.143  25,2%  2.108  24,8% 
Disponibilidad de gimnasio cubierto
Sí  6.940  81,5%  6.594  77,5%  0,295
No  1.573  18,5%  1.558  18,3% 

N: número de participantes: p: p-valor

Relación entre la situación ponderal de los escolares y el nivel socioeconómico

La obesidad y el sobrepeso disminuían a medida que aumentaba la renta del hogar y este gradiente era más evidente en la obesidad (fig. 1). La prevalencia de obesidad entre las niñas y niños en hogares con menos ingresos era 2,3 y 2,2 veces superior, respectivamente, que en los hogares con más ingresos, mientras que el sobrepeso fue 1,2 veces más frecuente entre las niñas de hogares con menor renta, sin diferencias relevantes en niños. En general, para cada tramo de renta, el sobrepeso fue más frecuente que la obesidad, excepto en los niños de los grupos de menor nivel de ingresos, que tenían mayor obesidad (tabla suplementaria A1).

Figura 1.

Situación ponderal (estándares OMS) de los participantes en el estudio ALADINO 2019, según renta del hogar y sexo del escolar

(0,23MB).

La prevalencia de obesidad central en los hogares con menor renta prácticamente duplicaba la de los de mayor renta, tanto en niños como en niñas (fig. 2). La evaluación del IMC e ICT como variables continuas reveló que existía también una relación inversa entre ambos índices y el nivel de renta (figuras suplementarias A.1 y A.2).

Figura 2.

Obesidad central (índice cintura-talla > 0,5) de los participantes en el estudio ALADINO 2019, según renta del hogar y sexo del escolar

(0,2MB).

En función del nivel educativo de los progenitores, la prevalencia de obesidad en escolares cuyos progenitores tenían menor nivel educativo era el doble de la de escolares cuyos progenitores tenían estudios superiores, en ambos sexos (tabla suplementaria A.1). Para la obesidad central, las diferencias iban en la misma dirección, aunque no tan marcadas. En relación con la situación laboral, la prevalencia de obesidad era 1,4 veces mayor cuando ningún progenitor tenía trabajo remunerado que cuando ambos lo tenían, en ambos sexos. En el caso de la obesidad central, no había diferencias para las niñas, pero sí para los niños (1,3 veces), en el mismo sentido (tabla suplementaria A.2).

Relación entre las características familiares y la renta del hogar

En ambos sexos, existía una relación directa entre el nivel de estudios de los progenitores y la renta del hogar, siendo los estudios universitarios casi siete veces más frecuentes en los hogares de mayor renta en comparación con los más desfavorecidos (tabla 2). En la mayoría de hogares de rentas medias o altas ambos progenitores tenían trabajo remunerado, mientras que en los de rentas bajas era más frecuente que lo tuviese solo un progenitor.

Tabla 2.

Características sociodemográficas y familiares según nivel de renta anual del hogar y sexo del escolar en los participantes de ALADINO 2019

  Niños % (IC 95%)
  < 12.000 €  12.000-18.000 €  18.001-30.000 €  30.001-42.000 €  > 42.000 € 
Nivel de estudios de los progenitores
Primarios  15,9 (13,5-18,6)  8,4 (6,8-10,3)  3,8 (2,9-5,1)  0,9 (0,5-1,8)  0,3 (0,1-0,9) 
Secundarios  71,2 (67,9-74,2)  68,3 (65,3-71,3)  56,4 (53,5-59,2)  32,5 (29,4-35,8)  11,3 (9,6-13,3) 
Superiores  13 (10,8-15,5)  23,2 (20,6-26,1)  39,8 (37-42,6)  66,6 (63,2-69,7)  88,3 (86,3-90,1) 
Situación laboral de los progenitores: trabajo remunerado
Ninguno  20,9 (18,2-23,9)  6,1 (4,7-7,9)  1,1 (0,7-1,9)  0,4 (0,2-1)  0,5 (0,2-1,1) 
Uno  51,9 (48,4-55,4)  49,8 (46,6-53)  28,3 (25,9-31)  18,1 (15,6-20,8)  12 (10,2-14) 
Ambos  27,2 (24,2-30,5)  44,1 (40,9-47,3)  70,5 (67,9-73)  81,5 (78,7-84)  87,5 (85,5-89,3) 
Nacionalidad de los progenitores
España ambos  48,1 (44,5-51,8)  65,2 (62-68,3)  78,6 (76,1-81)  86,5 (83,9-88,7)  92 (90,3-93,5) 
UE ambos  16,1 (13,6-19)  10,1 (8,3-12,3)  4,3 (3,3-5,7)  1,5 (0,9-2,6)  0,6 (0,3-1,3) 
No UE ambos  24,1 (21,1-27,4)  14,8 (12,6-17,3)  6,5 (5,2-8,2)  3,2 (2,1-4,7)  0,9 (0,5-1,7) 
Mixto  11,6 (9,5-14,2)  9,8 (8,1-11,9)  10,5 (8,8-12,5)  8,8 (7-11)  6,4 (5,1-8) 
Situación ponderal progenitores: obesidad
Ninguno  72,4 (69,1-75,4)  74,7 (71,8-77,4)  79,9 (77,5-82,1)  84 (81,4-86,3)  86,3 (84,2-88,1) 
Al menos uno  27,6 (24,6-30,9)  25,3 (22,6-28,2)  20,1 (17,9-22,5)  16 (13,7-18,6)  13,7 (11,9-15,8) 
Antecedente de lactancia materna
Nunca o < 1 mes  32,8 (29,5-36,1)  32,7 (29,8-35,8)  31 (28,4-33,7)  27,7 (24,8-30,9)  23,3 (21-25,9) 
≥ 1 mes  67,2 (63,9-70,5)  67,3 (64,2-70,2)  69 (66,3-71,6)  72,3 (69,1-75,2)  76,7 (74,1-79) 
  Niñas % (IC 95%)
  < 12.000 €  12.000-18.000 €  18.001-30.000 €  30.001-42.000 €  > 42.000 € 
Nivel de estudios de los progenitores
Primarios  20,8 (18,1-23,9)  9,8 (8,1-11,9)  3,7 (2,7-5)  1,3 (0,7-2,5)  0,4 (0,1-1) 
Secundarios  66,7 (63,3-70)  70,2 (67,1-73,1)  55,5 (52,6-58,3)  32,2 (29-35,6)  12,4 (10,6-14,6) 
Superiores  12,4 (10,3-15)  20 (17,5-22,7)  40,8 (38-43,7)  66,4 (63-69,7)  87,2 (85-89,1) 
Situación laboral de los progenitores: trabajo remunerado
Ninguno  20,8 (18-23,9)  4,1 (3-5,6)  1,4 (0,8-2,2)  1,2 (0,6-2,4)  0,7 (0,3-1,5) 
Uno  52 (48,3-55,6)  53 (49,8-56,3)  29,9 (27,4-32,6)  16,6 (14,2-19,3)  11 (9,2-13,1) 
Ambos  27,2 (24-30,6)  42,8 (39,7-46,1)  68,7 (66-71,3)  82,2 (79,4-84,6)  88,3 (86,2-90,1) 
Nacionalidad de los progenitores
España ambos  51,6 (47,9-55,3)  64,8 (61,6-67,9)  79,2 (76,7-81,5)  90,2 (87,9-92,1)  91,5 (89,6-93) 
UE ambos  14 (11,6-16,7)  10,8 (8,9-13)  4,9 (3,7-6,3)  0,8 (0,4-1,8)  1 (0,6-1,8) 
No UE ambos  22,4 (19,4-25,6)  13,9 (11,7-16,4)  6,1 (4,8-7,6)  2,4 (1,5-3,8)  1,2 (0,7-2,1) 
Mixto  12,1 (9,9-14,7)  10,5 (8,6-12,8)  9,9 (8,3-11,8)  6,6 (5-8,5)  6,3 (4,9-7,9) 
Situación ponderal progenitores: obesidad
Ninguno  76,9 (73,7-79,8)  72,8 (69,8-75,6)  80,5 (78,1-82,7)  84 (81,3-86,4)  86,2 (83,9-88,2) 
Al menos uno  23,1 (20,2-26,3)  27,2 (24,4-30,2)  19,5 (17,3-21,9)  16 (13,6-18,7)  13,8 (11,8-16,1) 
Antecedente de lactancia materna
Nunca o < 1 mes  32,9 (29,6-36,4)  30,1 (27,2-33,2)  33,9 (31,2-36,7)  26,7 (23,7-30)  24,4 (21,9-27,2) 
≥ 1 mes  67,1 (63,6-70,4)  69,9 (66,8-72,8)  66,1 (63,3-68,8)  73,3 (70-76,3)  75,6 (72,8-78,1) 

UE: Unión Europea; IC: intervalo de confianza.

Por otro lado, en el grupo de mayor renta, 92% de escolares tenía progenitores de nacionalidad española, porcentaje que casi duplicaba al de los de menor renta. La probabilidad de tener al menos un progenitor con obesidad era mayor en los hogares con rentas más bajas (2,1 veces superior en niños y 1,7 en niñas), en comparación con las rentas altas. El antecedente de haber recibido lactancia materna era 1,1 veces más frecuente en los niños y niñas de hogares con mayor renta frente a los de menor renta.

Relación entre las percepciones y estilos de vida y la renta del hogar

Los progenitores con niveles bajos de ingresos infraestimaban más la situación ponderal del escolar que aquellos con rentas altas (tabla 3). También se observaba una relación inversa entre la puntuación del índice COSI de hábitos alimentarios y la renta: los hábitos alimentarios poco saludables (puntuación más alta del índice COSI) eran seis veces más frecuentes entre los escolares con menor renta en comparación con los de mayor renta.

Tabla 3.

Percepciones familiares y hábitos del escolar según nivel de renta anual del hogar y sexo del escolar en los participantes de ALADINO 2019

  Niños % (IC 95%)
  < 12.000 €  12.000-18.000 €  18.001-30.000 €  30.001-42.000 €  > 42.000 € 
Infraestimación de los progenitores sobre la situación ponderal del niño/a
No  53 (49,4-56,4)  48,4 (45,2-51,7)  53,1 (50,3-56)  56 (52,6-59,4)  63,4 (60,6-66,1) 
Sí  47 (43,6-50,6)  51,6 (48,3-54,8)  46,9 (44-49,7)  44 (40,6-47,4)  36,6 (33,9-39,4) 
Índice COSI de hábitos alimentarios no saludables*
Bajo  17,2 (14,6-20,2)  22,6 (19,9-25,5)  28,9 (26,3-31,6)  37,3 (34-40,8)  45,3 (42,4-48,3) 
Medio  74,3 (70,9-77,4)  72,3 (69,2-75,2)  66,3 (63,5-69)  61,2 (57,7-64,5)  53,5 (50,6-56,4) 
Alto  8,5 (6,6-10,8)  5,1 (3,8-6,8)  4,8 (3,7-6,2)  1,5 (0,8-2,6)  1,2 (0,7-2) 
Actividad física y sedentarismo
Activo no sedentario  46,1 (42,4-49,8)  51,4 (48-54,8)  56,9 (53,9-59,9)  63,4 (59,9-66,8)  64,4 (61,5-67,3) 
Activo sedentario  26,5 (23,3-29,9)  24,1 (21,3-27,2)  20,2 (17,9-22,7)  14,5 (12,2-17,2)  9,6 (7,9-11,5) 
No activo no sedentario  19,5 (16,7-22,8)  15 (12,7-17,6)  17,2 (15-19,6)  18,6 (15,9-21,6)  22,3 (19,8-24,9) 
No activo sedentario  7,9 (6,1-10,2)  9,4 (7,6-11,7)  5,7 (4,5-7,2)  3,5 (2,4-5)  3,7 (2,7-5,1) 
Número de pantallas en la habitación
Ninguna  56,1 (52,6-59,6)  61,2 (57,9-64,3)  68,9 (66,1-71,5)  78,7 (75,7-81,3)  85,6 (83,4-87,6) 
Una  25,1 (22,2-28,3)  21,8 (19,2-24,6)  18,1 (16-20,5)  13,5 (11,3-16)  9,2 (7,7-11,1) 
Dos o más  18,7 (16,1-21,7)  17,1 (14,7-19,7)  13 (11,1-15,1)  7,8 (6,2-9,9)  5,1 (4-6,6) 
  Niñas % (IC 95%)
  < 12.000 €  12.000-18.000 €  18.001-30.000 €  30.001-42.000 €  > 42.000 € 
Infraestimación de los progenitores sobre la situación ponderal del niño/a
No  50,9 (47,3-54,5)  56,2 (53-59,4)  57,5 (54,6-60,3)  66,2 (62,8-69,5)  67,1 (64,2-69,9) 
Sí  49,1 (45,5-52,7)  43,8 (40,6-47)  42,5 (39,7-45,4)  33,8 (30,5-37,2)  32,9 (30,1-35,8) 
Índice COSI de hábitos alimentarios no saludables*
Bajo  18,7 (15,8-21,9)  23,2 (20,4-26,2)  25,4 (23-28,1)  35,4 (32-38,9)  46,9 (43,8-50,1) 
Medio  70,9 (67,2-74,3)  71,1 (67,9-74,1)  69,8 (67-72,4)  62,1 (58,5-65,5)  51,3 (48,2-54,4) 
Alto  10,4 (8,2-13)  5,7 (4,3-7,5)  4,8 (3,7-6,3)  2,5 (1,6-4)  1,7 (1,1-2,8) 
Actividad física y sedentarismo
Activo no sedentario  38,3 (34,6-42)  43,1 (39,7-46,5)  47,8 (44,8-50,8)  53,4 (49,7-57,1)  53,5 (50,3-56,7) 
Activo sedentario  26,6 (23,3-30,1)  25,5 (22,6-28,6)  18,7 (16,5-21,3)  12,9 (10,6-15,6)  7,9 (6,3-9,8) 
No activo no sedentario  25,3 (22,1-28,9)  20,6 (18-23,5)  24,5 (21,9-27,2)  26,7 (23,5-30,1)  34,1 (31,1-37,2) 
No activo sedentario  9,8 (7,8-12,3)  10,8 (8,8-13,3)  9 (7,4-10,9)  7,1 (5,4-9,2)  4,5 (3,4-6,1) 
Número de pantallas en la habitación
Ninguna  65 (61,4-68,5)  61,5 (58,3-64,7)  71,8 (69,2-74,4)  82,5 (79,6-85,1)  87,1 (84,9-89) 
Una  26,2 (23,1-29,6)  30,6 (27,7-33,8)  22,6 (20,3-25,1)  13,5 (11,2-16,1)  11,1 (9,3-13,2) 
Dos o más  8,8 (6,9-11,1)  7,8 (6,2-9,8)  5,5 (4,4-7)  4 (2,8-5,7)  1,8 (1,2-2,9) 

COSI: Childhood Obesity Surveillance Initiative; IC: intervalo de confianza.

*

Índice COSI de hábitos alimentarios poco saludables: puntúa con un punto por cada uno de los siguientes seis hábitos alimentarios poco saludables (no desayunar, no consumir fruta a diario, no consumir hortalizas a diario, consumir refrescos cuatro o más veces a la semana, consumir aperitivos dulces cuatro o más días a la semana, consumir aperitivos salados cuatro o más días a la semana). La puntuación puede ir de 0 a 6 (0 más favorable, 6 más desfavorable). Se clasifica como índice bajo las puntuaciones 0-1, medio las puntuaciones 2-3 y alto las puntuaciones 4-6.

La actividad física y el sedentarismo se asociaron directa e inversamente, respectivamente, con el nivel de renta del hogar: los escolares más sedentarios y menos activos procedían con más frecuencia de hogares con menos ingresos. En todos los estratos de renta, la frecuencia de ser activos y no sedentarios era alrededor de 10 puntos superior en niños que en niñas.

El número de pantallas en la habitación del escolar seguía una relación inversa con la renta: tener dos o más pantallas en la habitación era casi cuatro veces más habitual en niños y cinco veces más habitual en niñas de los hogares de menores ingresos, en comparación con los de mayor renta. Además, destacaba que la presencia de dispositivos electrónicos era más habitual en niños que en niñas.

Relación entre las características del entorno escolar y la renta del hogar

La asistencia a colegios privados-concertados era dos veces más frecuente entre los escolares de los hogares con mayor renta respecto a los de menor renta (tabla 4). La disponibilidad de comedor, y que fuese del propio colegio (no externalizado), resultaban más habituales para los escolares de mayor nivel de renta, en comparación con los de hogares más desfavorecidos. De forma similar, asistir a colegios que organizasen actividades deportivas o con gimnasio cubierto era más frecuente para los escolares de mayor nivel de renta.

Tabla 4.

Características del centro escolar según nivel de renta anual del hogar y sexo del escolar en los participantes de ALADINO 2019

  Niños % (IC 95%)
  < 12.000 €  12.000-18.000 €  18.001-30.000 €  30.001-42.000 €  > 42.000 € 
Titularidad
Privado (incluye concertado)  19,5 (16,9-22,4)  25,9 (23,2-28,9)  29,9 (27,3-32,5)  35,4 (32,3-38,7)  49,1 (46,2-52) 
Público  80,5 (77,6-83,1)  74,1 (71,1-76,8)  70,1 (67,5-72,7)  64,6 (61,3-67,7)  50,9 (48-53,8) 
Disponibilidad de comedor escolar
Sí  89,3 (87,1-91,1)  92,2 (90,5-93,6)  92,1 (90,5-93,4)  95 (93,4-96,3)  97,4 (96,4-98,2) 
No  10,7 (8,9-12,9)  7,8 (6,4-9,5)  7,9 (6,6-9,5)  5 (3,7-6,6)  2,6 (1,8-3,6) 
Tipo de comedor escolar
Propio  43 (39,4-46,8)  44,4 (41-47,8)  51,9 (48,9-54,9)  55,1 (51,5-58,5)  61,5 (58,6-64,3) 
Externo  57 (53,2-60,6)  55,6 (52,2-59)  48,1 (45,1-51,1)  44,9 (41,5-48,5)  38,5 (35,7-41,4) 
Organización de actividades deportivas fuera del horario escolar
Sí  75,1 (72-77,9)  74,4 (71,6-77,1)  73,5 (70,9-75,9)  80,3 (77,5-82,8)  82,6 (80,3-84,6) 
No  24,9 (22,1-28)  25,6 (22,9-28,4)  26,5 (24,1-29,1)  19,7 (17,2-22,5)  17,4 (15,4-19,7) 
Disponibilidad de gimnasio cubierto
Sí  76,5 (73,5-79,3)  77,2 (74,4-79,7)  78,4 (76-80,7)  78,9 (76-81,6)  83 (80,7-85,1) 
No  23,5 (20,7-26,5)  22,8 (20,3-25,6)  21,6 (19,3-24)  21,1 (18,4-24)  17 (14,9-19,3) 
  Niñas % (IC 95%)
  < 12.000 €  12.000-18.000 €  18.001-30.000 €  30.001-42.000 €  > 42.000 € 
Titularidad
Privado (incluye concertado)  21,4 (18,6-24,5)  23,2 (20,6-26,1)  30,8 (28,2-33,5)  34,2 (31-37,6)  47,8 (44,7-50,8) 
Público  78,6 (75,5-81,4)  76,8 (73,9-79,4)  69,2 (66,5-71,8)  65,8 (62,4-69)  52,2 (49,2-55,3) 
Disponibilidad de comedor escolar
Sí  92,3 (90,4-93,8)  89,2 (87,2-91)  93,6 (92,1-94,8)  94,3 (92,5-95,7)  97 (95,9-97,8) 
No  7,7 (6,2-9,6)  10,8 (9-12,8)  6,4 (5,2-7,9)  5,7 (4,3-7,5)  3 (2,2-4,1) 
Tipo de comedor escolar
Propio  45,1 (41,4-48,9)  46,1 (42,6-49,6)  52,7 (49,7-55,7)  55,1 (51,4-58,7)  60,7 (57,6-63,7) 
Externo  54,9 (51,1-58,6)  53,9 (50,4-57,4)  47,3 (44,3-50,3)  44,9 (41,3-48,6)  39,3 (36,3-42,4) 
Organización de actividades deportivas fuera del horario escolar
Sí  73,2 (70-76,2)  76,3 (73,5-78,9)  74,6 (72,1-77)  79 (76-81,7)  81,6 (79,1-83,8) 
No  26,8 (23,8-30)  23,7 (21,1-26,5)  25,4 (23-27,9)  21 (18,3-24)  18,4 (16,2-20,9) 
Disponibilidad de gimnasio cubierto
Sí  75,5 (72,4-78,4)  77,3 (74,5-79,9)  76,7 (74,1-79)  79,2 (76,2-81,9)  83,3 (80,9-85,5) 
No  24,5 (21,6-27,6)  22,7 (20,1-25,5)  23,3 (21-25,9)  20,8 (18,1-23,8)  16,7 (14,5-19,1) 

IC: intervalo de confianza.

Discusión

Nuestro estudio profundiza en el análisis de la relación inversa existente entre la obesidad y sobrepeso infantil y el nivel socioeconómico, teniendo en cuenta distintos factores que median esta asociación, ofreciendo por primera vez un estudio detallado y representativo a nivel nacional del gradiente social y de género existente en la situación ponderal de la infancia y en las variables relacionadas con el entorno.

El gradiente inverso detectado tanto entre la obesidad como el sobrepeso y el nivel socioeconómico –más evidente en obesidad que en sobrepeso y en niñas que en niños– es consistente con otros estudios tanto en el ámbito nacional13 como internacional20. Además, los datos de ALADINO muestran una evolución diferente según el nivel socioeconómico: entre 201511 y 20196 el sobrepeso y la obesidad aumentaron en los hogares de renta baja (0,9 y 0,5 puntos porcentuales, respectivamente) y el sobrepeso en los de renta media (1,2 puntos), mientras que en los de mayor renta el sobrepeso disminuyó 1,5 puntos y la obesidad 0,8 puntos. Esta evolución desigual en la situación ponderal según el nivel de ingresos también ha sido evidenciada en estudios previos en España21 y otros países europeos22.

Nuestros resultados muestran que la relación entre pobreza y obesidad no solo afecta a los escolares, sino también a sus progenitores. Un estudio previo realizado en España evidenció también un mayor riesgo de obesidad infantil en niños cuyos progenitores (uno o los dos) sufrían obesidad, siendo esta transmisión intergeneracional más marcada para niños que para niñas y en los cuartiles extremos de renta21. También encontramos una relación directa entre la renta y el antecedente de lactancia materna23. En los niveles socioeconómicos bajos, este hallazgo podría estar mediado por un menor nivel educativo materno y peores condiciones laborales24,25.

Otro hallazgo relevante fue que los progenitores percibían más erróneamente la situación ponderal del escolar en los hogares de menor renta. De nuevo, estos hallazgos podrían explicarse por un menor nivel de estudios de estos progenitores, y/o una mayor prevalencia de obesidad en los mismos, que haría que tampoco perciban como un problema el exceso de peso de sus descendientes26.

La relación directa entre menor renta del hogar y hábitos alimentarios menos saludables, en línea con otros estudios nacionales27 e internacionales28, estaría mediada por diferentes mecanismos como una menor formación nutricional derivada de un menor nivel educativo, dificultades económicas que limitan las opciones de compra –especialmente de productos frescos–, o falta de tiempo para cocinar, asociados a un mayor consumo de alimentos ya preparados, con un peor perfil nutricional29,30.

Los hábitos de actividad física y sedentarismo también se asocian al nivel socioeconómico en nuestro estudio. Además, destaca la brecha de género existente: la actividad física en niñas es menor en comparación con niños, incluso a igual nivel de renta. Las causas de esta doble desigualdad son múltiples, destacando por un lado un mayor acceso a actividades e instalaciones deportivas en zonas de mayor renta31, un mayor reconocimiento del deporte como fuente de salud en familias de mayor nivel educativo32, así como un clima familiar más favorable al deporte en las familias en las que hay hijos varones33.

El hallazgo de una mayor disponibilidad de pantallas en la habitación de escolares de familias con menor nivel socioeconómico también se ha puesto de manifiesto en otros países de nuestro entorno34. El nivel de estudios de los progenitores, los límites parentales al tiempo de pantalla y el tiempo que los progenitores dedican al uso de pantallas podrían explicar las diferencias encontradas por renta35.

Existen otros factores, no abordados en este trabajo, relacionados con el nivel socioeconómico familiar y un mayor riesgo de obesidad infantil, como es la estructura familiar, entendida como número de miembros y parentesco de los convivientes, habiéndose descrito mayor riesgo de obesidad en familias monoparentales y en las de hijo/a único36. Otro aspecto abordado en la literatura, vinculado igualmente a la situación socioeconómica y en ascenso como problema en la población infantil, es la presencia de problemas de salud mental del escolar37.

En relación con el entorno escolar, nuestro estudio muestra que el nivel de renta también condiciona el tipo de colegio, así como las instalaciones y servicios del mismo. Precisamente la disponibilidad y el uso permitido de las instalaciones deportivas del colegio son algunos de los factores que puede influir en el nivel de actividad física de los escolares, ya que por ejemplo, el número de instalaciones para el juego y actividades deportivas en el colegio se asocian de forma directa con los niveles de actividad física ligera e inversa con el tiempo de sedentarismo38.

De acuerdo con nuestros resultados, los escolares de hogares con menores ingresos crecen en ambientes familiares y escolares que aumentan el riesgo de obesidad, conformando lo que se conoce como entorno obesogénico, en el que interactúan factores de índole muy diversa: exceso de peso de los progenitores, ausencia de lactancia materna, percepción errónea del problema por parte de los progenitores, hábitos menos saludables, tanto alimentarios como de actividad física y sedentarismo, mayor disponibilidad de pantallas y un entorno escolar sin oferta de comedor propio, actividades deportivas fuera del horario escolar y gimnasio cubierto. Habitualmente estos factores se exploran de forma parcial y no conjuntamente como en nuestro estudio. Nuestros resultados subrayan la necesidad de desarrollar intervenciones multicomponente efectivas para disminuir el problema de la obesidad infantil, agravado por la doble brecha de pobreza y género, sobre los diferentes entornos.

La evidencia científica avala la efectividad de algunas intervenciones precoces para actuar tanto sobre la obesidad como sobre la pobreza infantil39. En España, un reciente estudio muestra una menor prevalencia de obesidad infantil en aquellas regiones en las que más recursos se destinaban a actuaciones en salud pública, aunque los esfuerzos en políticas de prevención repercutían mayoritariamente en los grupos de clases medias y altas, reproduciendo así las desigualdades en salud40.

Como respuesta a las desigualdades y barreras identificadas en nuestro estudio, es recomendable poner en marcha actuaciones encaminadas a disminuir la presión del entorno obesogénico, siendo los centros escolares un mecanismo igualador idóneo para abordar las brechas económica y de género. Entre ellas destacan las intervenciones dirigidas a facilitar una alimentación saludable, promover la actividad física y reforzar la educación y sensibilización a progenitores, especialmente en los entornos más desfavorecidos, así como continuar desarrollando la vigilancia epidemiológica de la obesidad infantil y sus determinantes, con una especial atención a las desigualdades.

Entre las fortalezas de este trabajo destaca el análisis desde una perspectiva de género de los datos del estudio ALADINO, en una amplia muestra con mediciones antropométricas objetivas, así como la recogida de información sobre múltiples factores relacionados con los escolares y su entorno familiar y escolar que permiten el estudio del entorno obesogénico en su conjunto. Entre las limitaciones cabe señalar que algunos datos recogidos mediante cuestionarios autoadministrados están sujetos a posibles sesgos de información, como el sesgo de recuerdo, y la imposibilidad de comprobar la causalidad de las asociaciones detectadas debido al diseño transversal

Conclusiones

Las prevalencias de sobrepeso y obesidad en los escolares españoles se asocian inversamente al nivel socioeconómico del hogar. Diversos factores como los hábitos alimentarios y de actividad física, el entorno familiar o el escolar guardan también una estrecha relación con el nivel socioeconómico de las familias y pueden actuar como variables intermedias en esa asociación, existiendo además diferencias relevantes por sexo. Las intervenciones dirigidas a combatir este problema de salud pública deben adecuarse y priorizarse teniendo en cuenta las desigualdades identificadas para que su implementación efectiva alcance a todos los niños y niñas, independientemente de su entorno socioeconómico.

Financiación

El estudio ALADINO 2019 ha sido financiado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que desarrolla periódicamente el estudio ALADINO en el marco de la Childhood Obesity Surveillance Initiative de la Oficina Regional para Europa de la OMS.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener conflicto de intereses.

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Ambos autores han contribuido por igual como primeros autores del artículo.

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