Hemos leído con interés la crítica enviada por Botija y Recio Linares1 sobre nuestro reporte de un caso de obstrucción del tracto de salida gástrico asociado a infección por Helicobacter pylori, y con gusto aceptamos las aportaciones hacia el manuscrito2.
Dentro del contexto clínico del paciente, además de la ecografía abdominal superior se realizó tomografía axial computarizada abdominopélvica, la cual informó: píloro con longitud de 16mm y engrosamiento de 6mm, con disminución significativa de la luz relacionada con área de estenosis sin compresión extrínseca; el resto del estudio fue normal. Por ello se planteó como conducta diagnóstica-terapéutica la endoscopia digestiva alta más toma de biopsias, con la subsecuente dilatación.
Conocemos de forma extensa que las causas de obstrucción del tracto de salida gástrico son variadas, y en pediatría estas dependen del grupo etario; en el paciente que presentamos se descartaron las causas anatómicas de primera intención. Por otro lado, conocemos que la infección por H. pylori es cosmopolita, alcanzando hasta un 32,3% la prevalencia global en infantes3, además de que la fisiopatología es compleja y de que la relación con reflujo duodenogástrico es aún menos estudiada en la edad pediátrica. Aunque en adultos existen múltiples reportes de obstrucción del tracto de salida gástrico asociada a H. pylori, en población pediátrica es menos frecuente, pero dados los cambios inflamatorios y proliferativos del epitelio gástrico-duodenal sustentados en información indexada, llegamos a la conclusión antes mencionada, considerando además el contexto sociodemográfico de México, donde tenemos una alta prevalencia de H. pylori4.
Si bien se trata de un informe de caso, es importante seguir sumando evidencia para reconocer la posible asociación de obstrucción del tracto de salida gástrico e infección de H. pylori en la edad pediátrica, principalmente cuando se han descartado otras etiologías (anatómicas, gastropatía eosinofílica, entre otras). El paciente descrito recibió tratamiento para erradicación de H. pylori una vez recibido el informe histopatológico, con mejoría clínica y remisión de la sintomatología.
Agradecemos sus comentarios y aportes hacia nuestro trabajo.


