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DOI: 10.1016/j.anpedi.2020.07.029
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Disponible online el 9 de Octubre de 2020
Repercusiones del consumo de tabaco activo y/o pasivo en el embarazo y postparto
Effects of active and/or passive smoking during pregnancy and the postpartum period
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M. Carmen Míguez
Autor para correspondencia
mcarmen.miguez@usc.es

Autor para correspondencia.
, Beatriz Pereira
Departamento de Psicología Clínica y Psicobiología, Facultad de Psicología, Universidade de Santiago de Compostela, Santiago de Compostela, A Coruña, España
Recibido 14 febrero 2020. Aceptado 28 julio 2020
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Figuras (2)
Tablas (5)
Tabla 1. Características sociodemográficas de la muestra y relacionadas con el consumo de tabaco activo y pasivo
Tabla 2. Repercusiones del estatus de consumo de la mujer sobre el embarazo, parto y recién nacido
Tabla 3. Repercusiones en el embarazo, el parto y el recién nacido en función del consumo activo y/o pasivo en el hogar
Tabla 4. Consumo de tabaco activo y/o pasivo como predictor de las complicaciones en el embarazo, parto y recién nacido
Tabla 5. Consumo de tabaco activo y/o pasivo como predictor de la lactancia materna
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Resumen
Introducción

Fumar puede provocar efectos adversos durante el embarazo y el postparto. El objetivo de este estudio fue evaluar diversas repercusiones que puede acarrear el consumo de tabaco materno activo y/o pasivo en el hogar, en el embarazo, parto, recién nacido y en la lactancia materna, así como el efecto del abandono del tabaco en el primer trimestre del embarazo.

Método

Estudio longitudinal prospectivo realizado con una muestra de 800 mujeres embarazadas. Se realizaron cuatro evaluaciones: primer y tercer trimestre de embarazo y dos y 6/8 meses postparto. Se recogió información sociodemográfica, obstétrica, relacionada con la salud y con el consumo de tabaco, y se validó bioquímicamente el autoinforme de abstinencia.

Resultados

Ser fumadora activa y pasiva predice sufrir complicaciones en el embarazo (OR 2,50; IC 1,42-4,35) y el parto (OR 3,10; IC 1,75-5,51) y tener la intención de no amamantar (OR 2,44; IC 1,35-4,42). Ser fumadora activa predice presentar complicaciones en el parto (OR 5,58; IC 2,64-7,77), el bebé (OR 3,77; IC 1,53-9,36) y no practicar lactancia materna a los dos (OR 25,73; IC 11,95-55,40) y 6/8 meses postparto (OR 6,61; IC 3,21-13,58). Ser fumadora pasiva reduce la intención de amamantar (OR 1,81; IC 1,11-2,95) y la lactancia a los dos meses postparto (OR 1,94; IC 1,11-3,37). Las mujeres que dejan de fumar presentan una menor probabilidad de sufrir complicaciones en el embarazo y el parto, mayor probabilidad de asistir a las clases preparto y de lactancia, y mayor peso de los recién nacidos.

Conclusiones

El consumo de tabaco tanto activo como pasivo conlleva importantes repercusiones tanto en el embarazo como en el postparto. Dejar de fumar al inicio del embarazo revierte estos efectos.

Palabras clave:
Embarazo
Postparto
Consumo de tabaco
Exposición al humo de tabaco en el hogar
Fumadora pasiva
Fumadora activa
Abstract
Introduction

Tobacco smoking may cause adverse effects during pregnancy and postpartum. The aim of this study was to evaluate several repercussions of active and/or passive smoking by the mother at home, during pregnancy, at delivery, as well as for the new born baby and breastfeeding, including the effect of quitting smoking in the first trimester of pregnancy.

Methods

A prospective longitudinal study was carried out with a sample of 800 pregnant women. Four evaluations were made: first and third trimester of pregnancy, and 2 and 6/8 months postpartum. Sociodemographic, obstetric, health and tobacco consumption information was collected, with biochemical tests being performed to confirm the self-reported abstinence.

Results

Being an active and passive smoker predicted suffering complications in pregnancy (OR 2.50; 95% CI; 1.42-4.35) and delivery (OR 3.10; 95% CI; 1.75-5.51), and also intend not to breastfeed (OR 2.44; 95% CI; 1.35-4.42). Being an active smoker predicted complications at childbirth (OR 5.58; 95% CI; 2.64-7.77), for the baby (OR 3.77; 95% CI; 1.53-9.36) and not breastfeeding at 2 (OR 25.73; 95% CI; 11.95-55.40), and 6/8 months postpartum (OR 6.61; 95% CI; 3.21-13.58). Being a passive smoker reduces the intention to breastfeed (OR 1.81; 95% CI; 1.11-2.95), and the practice of breastfeeding at 2 months postpartum (OR 1.94; 95% CI; 1.11-3.37). Women who quit smoking are less likely to suffer complications in pregnancy and childbirth, and are more likely to attend antenatal and breastfeeding classes, and to have babies with higher birth weight.

Conclusions

Active and passive tobacco consumption has significant implications during pregnancy and postpartum period. Smoking cessation at the beginning of pregnancy reverses much of these effects.

Keywords:
Pregnancy
Postpartum
Tobacco consumption
Household environmental tobacco smoke exposure
Passive smoker
Active smoker
Texto completo
Introducción

Si bien el embarazo supone un momento de máxima motivación para dejar de fumar1,2, todavía fuma un porcentaje importante de mujeres durante el mismo, situándose España entre los países europeos de mayor prevalencia3. Cabe destacar que las mujeres que siguen fumando durante el embarazo suelen reducir su consumo, bajo la creencia de que así minimizarán o eliminarán los riesgos para su bebé, si bien se ha demostrado que no existe un consumo mínimo ausente de riesgos4.

El consumo de tabaco en el período perinatal es uno de los pocos factores evitables asociados a consecuencias adversas. En el embarazo se ha observado un mayor riesgo de sufrir patología placentaria5,6, embarazo ectópico7,8 y aborto espontáneo8,9. Asimismo, es un factor de riesgo para el desarrollo de problemas de salud por parte del recién nacido. El parto prematuro10–12 y el bajo o menor peso al nacer son consecuencias habituales13. Los recién nacidos de madres fumadoras pesan aproximadamente 150-250 g menos que los de no fumadoras12–15. También se ve incrementado el riesgo de mortalidad perinatal y de retraso en el desarrollo8,16. Por el contrario, dejar de fumar antes o durante el embarazo temprano reduce dichos riesgos12.

En el postparto, si hay lactancia materna, la nicotina pasa al bebé a través de la leche pudiendo provocarle náuseas y diarreas17. Muchas fumadoras deciden no amamantar18,19 para evitar efectos negativos en el bebé, provocando así una pérdida de los beneficios de la lactancia materna20.

Por otra parte, compartir espacio con alguien que fuma expone a quienes no fuman al humo del tabaco. Este consumo involuntario o pasivo de tabaco también incrementa el riesgo de sufrir enfermedades21. El recién nacido puede convertirse en un fumador pasivo debido al consumo de su madre y/o padre u otros miembros de la familia, lo que supone una mayor probabilidad de sufrir, entre otras, patologías respiratorias7.

Si bien abundan las investigaciones que destacan los riesgos de que la mujer fume durante el embarazo5–15, hay una carencia de estudios con relación a los efectos concretos de la exposición pasiva a la corriente secundaria de su pareja y/o de otros familiares con los que convive, sobre todo en el postparto. El que fume la pareja se ha asociado a una mayor probabilidad de fumar durante el embarazo2,22, pero no se han analizado sus efectos individuales y/o de interacción con el consumo de la mujer en la presencia de complicaciones en el embarazo y/o parto y en el recién nacido, así como en la lactancia materna. Por ello, es importante evaluar de forma aislada y conjunta el efecto de ambos consumos.

Dos estudios han evaluado en España el efecto en el embarazo/parto del consumo de tabaco activo y pasivo durante el embarazo. El primero23 evaluó su efecto sobre el recién nacido, pero no valoró el beneficio de dejar de fumar al inicio de la gestación. El segundo12 se centró en analizar el efecto del consumo activo y pasivo únicamente sobre el peso del recién nacido y la prematuridad.

En el presente estudio se ha seguido a una muestra amplia de mujeres durante el embarazo y el postparto con el objetivo de analizar: a) el efecto del consumo de tabaco activo y/o pasivo en el hogar por parte de la madre sobre diversos aspectos que afectan al embarazo, parto y recién nacido, y en la lactancia materna; b) el efecto del abandono del consumo de tabaco en el primer trimestre de embarazo.

Material y MétodoParticipantes

La población de estudio de esta investigación son las mujeres en periodo gestacional y postparto. La muestra la conforman 800 mujeres que fueron evaluadas desde el primer trimestre de gestación hasta los 6/8 meses postparto. Los criterios de inclusión fueron: tener 18 años o más, hablar y leer español, estar embarazada de menos de 20 semanas en el momento del reclutamiento y no cambiar de estatus de consumo desde el reclutamiento, es decir, no sufrir recaídas ni dejar de fumar después del primer trimestre.

Diseño y procedimiento

Estudio longitudinal prospectivo con cuatro momentos de evaluación: primer y tercer trimestre de embarazo y dos y 6/8 meses postparto. Se reclutó, mediante muestreo no probabilístico consecutivo, a 901 mujeres en el primer trimestre del embarazo en 10 centros de salud de atención primaria de Galicia (España) pertenecientes a las provincias de A Coruña y Pontevedra. Todas las mujeres participaron voluntariamente en el estudio y no recibieron ningún tipo de compensación por ello. Asimismo, proporcionaron consentimiento informado por escrito. En los siguientes momentos de evaluación se concertaba una cita telefónicamente. Ellas decidían el día, hora y lugar de la evaluación, que en el 80% de los casos fue en su domicilio. El tiempo promedio de la entrevista con cada participante, en cada momento de evaluación, fue de 25 minutos. El período de reclutamiento de la muestra abarcó desde diciembre de 2012 hasta marzo de 2015.

La presente investigación se llevó a cabo de conformidad con la Declaración de Helsinki y recibió la aprobación de la Dirección Xeral de Investigación, Docencia e Innovación y del Comité Ético de Investigación Clínica de Galicia.

Instrumentos de evaluación

Se elaboraron cuatro cuestionarios ad hoc para este estudio (uno para cada momento de evaluación) que recogían información sociodemográfica, sobre el consumo de tabaco, obstétrica y de salud: complicaciones durante el embarazo (sufrir sangrados, amenazas de aborto o de parto prematuro, diabetes gestacional, problemas placentarios, de crecimiento fetal), durante el parto (hemorragias, mala posición fetal, problemas de dilatación, sufrimiento fetal) y por parte del recién nacido (problemas respiratorios, gastrointestinales).

El estatus de consumo era autoinformado y verificado en todos los momentos con pruebas bioquímicas. En el primer trimestre se evaluó la presencia de cotinina en orina y en el resto de las evaluaciones el monóxido de carbono (CO) en aire espirado (monitor Smokerlyzer Pico Simple).

Se recogió información sobre la situación de consumo del tabaco de las mujeres y si eran fumadoras pasivas en su hogar, es decir, si convivían con otros fumadores, ya fueran estos la pareja u otros. A las que informaban fumar, se les preguntaba por el número de cigarrillos que consumían antes del embarazo y en la actualidad. Se realizaron dos clasificaciones diferentes en función del estatus de consumo de las mujeres y de lo expuestas que estuvieran al humo de tabaco en su hogar.

Las mujeres se clasificaron en tres grupos según su estatus de consumo, que se estableció en función del autoinforme y del resultado de la prueba bioquímica. No fumadora: la que informa no haber fumado nunca o haber dejado de fumar al menos tres meses antes de quedar embarazada. Abstinente continua: la que informa haber dejado de fumar en el primer trimestre de embarazo y mantuvo la abstinencia durante el embarazo y postparto (confirmada mediante las pruebas bioquímicas). Fumadora continua: la que mantiene su consumo durante todo el período de evaluación.

Por otro lado, se establecieron cuatro grupos en función de la exposición al humo de tabaco en el hogar: nadie fuma en el hogar, sólo fuma la mujer (fumadora activa), convive con otros fumadores, pero ella no fuma (fumadora pasiva), y fuma la mujer y otros miembros del hogar (fumadora activa y pasiva).

Análisis de los datos

Los datos se analizaron mediante el programa IBM SPSS Statistics para Windows (versión 20). El nivel de significación estadística se consideró en p < 0,05. Para analizar las diferencias entre grupos, se aplicaron los estadísticos X2 para las variables categóricas y ANOVA para las variables continuas. Se calculó el tamaño del efecto, es decir, la intensidad de las asociaciones (entre 0 y 1), mediante los estadísticos V de Cramer (variables categóricas) o η2 (variables continuas). Asimismo, se realizaron pruebas post-hoc para conocer entre qué grupos existían diferencias. Se realizaron análisis de regresión logística binaria para cada variable dependiente categórica con el fin de conocer cuál de los estatus de exposición al humo de tabaco en el hogar era el que mejor predecía cada una de las repercusiones evaluadas. Se realizó, además, una regresión lineal con la variable dependiente continua peso del bebé.

ResultadosCaracterísticas de la muestra

De las 901 mujeres reclutadas, 28 sufrieron abortos, 29 no fue posible contactarlas, cuatro no deseaban continuar y 40 cambiaron su estatus de consumo. Así, la muestra final quedó constituida por 800 mujeres. La edad de las participantes estaba comprendida entre los 18 y los 46 años (M = 32,7 años; DE = 4,37). La mayoría (tabla 1) superaban los 30 años (71,6%), estaban casadas o vivían en pareja (83,5%), eran primíparas (65,8%), tenían estudios universitarios (53,8%) y trabajaban (71,0%).

Tabla 1.

Características sociodemográficas de la muestra y relacionadas con el consumo de tabaco activo y pasivo

    Fumadora continua n= 133  Abstinente continua n= 85  No fumadora n= 582  χ2  V de Cramer  Total N= 800 
    % (n)  % (n)  % (n)      % (n) 
Edad  ≤30 años  32,3 (43)  31,8 (27)  27,0 (157)  2,07    28,4 (227) 
  > 30 años  67,7 (90)  68,2 (58)  73,0 (425)      71,6 (573) 
Estado civil  Sin pareja  24,8 (33)  18,8 (16)  14,3 (83)  9,12*  0,107  16,5 (132) 
  Con pareja  75,2 (100)  81,2 (69)  85,7 (499)      83,5 (668) 
Número de hijos  Primípara  68,4 (91)  78,8 (67)  63,2 (368)  8,51*  0,103  65,8 (526) 
  Multípara  31,6 (42)  21,2 (18)  36,8 (214)      34,3 (274) 
Nivel de estudios  No universitario  75,2 (100)  47,1 (40)  39,5 (230)  55,43***  0,263  46,3 (370) 
  Universitario  24,8 (33)  52,9 (45)  60,5 (352)      53,8 (430) 
Situación laboral  Sin trabajo  38,3 (51)  25,9 (22)  27,3 (159)  6,84*  0,092  29,0 (232) 
  Con trabajo  61,7 (82)  74,1 (63)  72,7 (423)      71,0 (568) 
Ingresos  ≤2000€  73,6 (78)  69,3 (52)  59,5 (322)  9,11*  0,112  62,6 (452) 
  >2000€  26,4 (28)  30,7 (23)  40,5 (219)      37,4 (270) 
    Nadie fuma n= 463  Fumadora activa n= 37  Fumadora pasiva n= 205  Fumadora activa y pasiva n= 95  χ2  V de Cramer 
    % (n)  % (n)  % (n)  % (n)     
Edad  ≤30 años  25,5 (118)  18,9 (7)  31,7 (65)  38,9 (37)  9,87*  0,111 
  > 30 años  74,5 (345)  81,1 (30)  68,3 (140)  61,1 (58)     
Estado civil  Sin pareja  13,0 (60)  18,9 (7)  19,0 (39)  27,4 (26)  13,46*  0,130 
  Con pareja  87,0 (403)  81,1 (30)  81,0 (166)  72,6 (69)     
Número de hijos  Primípara  61,1 (283)  62,2 (23)  74,1 (152)  71,6 (68)  12,46*  0,125 
  Multípara  38,9 (180)  37,8 (14)  25,9 (53)  28,4 (27)     
Nivel de estudios  No universitario  34,1 (158)  67,6 (25)  54,6 (112)  78,9 (75)  80,79***  0,318 
  Universitario  65,9 (305)  32,4 (12)  45,4 (93)  21,1 (20)     
Situación laboral  Sin trabajo  25,3 (117)  29,7 (11)  31,2 (64)  42,1 (40)  11,55*  0,120 
  Con trabajo  74,7 (346)  70,3 (26)  68,8 (141)  57,9 (55)     
Ingresos  ≤2000€  58,0 (251)  63,0 (17)  66,8 (123)  78,2 (61)  13,50*  0,137 
  >2000€  42,0 (182)  37,0 (10)  33,2 (61)  21,8 (17)     
*

p <.05

***

p <.001

La prevalencia de fumadoras continuas fue del 16,6% (IC 95%: 14,3-19,0) y la de abstinentes continuas del 10,6% (IC 95%: 8,8-12,8). Entre las fumadoras, la media del consumo autoinformado fue de 5,8 (DE = 3,58) cigarrillos diarios en el primer trimestre, de 4,2 (DE = 1,91) en el tercer trimestre, de 7,6 (DE = 3,60) a los dos meses postparto y de 8,6 (DE = 3,67) a los 6/8 meses. Asimismo, el 60,9% (n = 81) informaron que redujeran su consumo en el último año una media de 10,4 (DE = 4,67) cigarrillos.

Respecto a la exposición al humo de tabaco en el hogar, el 37,5% (n = 300) informó convivir con fumadores, que en el 84,6% (n = 253) de los casos se trataba de la pareja.

Repercusiones en el embarazo, parto y recién nacido según el estatus de consumo de la mujer

Entre las fumadoras continuas (tabla 2), respecto a las abstinentes y no fumadoras, es más frecuente mostrar intención de no amamantar (p = 0,016), tener partos asistidos (p = 0,018) y que sus bebés presenten algún problema de salud (p = 0,043).

Tabla 2.

Repercusiones del estatus de consumo de la mujer sobre el embarazo, parto y recién nacido

    (1) Fumadora continua n= 133  (2) Abstinente continua n= 85  (3) No fumadora n= 582  χ2  (V Cramer)  Comparación grupos  Total N= 800 
Embarazo y parto    % (n)  % (n)  % (n)      1<2,3  % (n) 
Asiste a clases de preparación al parto  Sí  33,8 (45)  63,5 (54)  54,6 (318)  23,73***  (0,172)    52,1 (417) 
  No  66,2 (88)  36,5 (31)  45,4 (264)      1<3  47,9 (383) 
Intención de amamantar  Sí  81,2 (108)  83,5 (71)  89,5 (521)  8,22*  (0,101)    87,5 (700) 
  No  18,8 (25)  16,5 (14)  10,5 (61)      1>2,3  12,5 (100) 
Complicaciones en el embarazo  Sí  21,1 (28)  8,2 (7)  12,4 (72)  9,21*  (0,107)    13,4 (107) 
  No  78,9 (105)  91,8 (78)  87,6 (510)      1>2,3  86,6 (693) 
Complicaciones en el parto  Sí  26,3 (35)  12,9 (11)  8,4 (8,4)  33,24***  (0,204)    11,9 (95) 
  No  73,7 (98)  87,1 (74)  91,6 (533)        88,1 (705) 
Tipo de parto              1<3   
Normal    60,9 (81)  71,8 (61)  73,7 (429)  11,90*  (0,086)    71,4 (571) 
Cesarea    15,8 (21)  16,5 (14)  13,4 (78)        14,1 (113) 
Fórceps/ventosa    23,3 (31)  11,8 (10)  12,9 (75)        14,5 (116) 
Recién nacido              1>3   
Complicaciones  Sí  12,0 (16)  9,4 (8)  6,0 (35)  6,31*  (0,089)    7,4 (59) 
  No  88,0 (117)  90,6 (77)  94,0 (547)        92,6 (741) 
Parto prematuro  Sí  3,8 (5)  4,7 (4)  4,0 (23)  0,13      4,0 (32) 
  No  96,2 (128)  95,3 (81)  96,0 (559)        96,0 (768 
Bajo peso  Sí  8,3 (11)  5,9 (5)  4,5 (26)  3,23      5,3 (42) 
  No  91,7 (122)  94,1 (80)  95,5 (556)      1<2,32<3  94,7 (758) 
Lactancia materna a los 2 meses postparto  Sí  48,1 (64)  77,6 (66)  93,6 (545)  173,44***  (0,466)    84,4 (675) 
  No  51,9 (69)  22,4 (19)  6,4 (37)      1<2,3  15,6 (125) 
Lactancia materna a los 6/8 meses postparto  Sí  39,8 (53)  70,6 (60)  77,0 (448)  71,24***  (0,298)    70,1 (561) 
  No  60,2 (80)  29,4 (25)  23,0 (134)        29,9 (239) 
*

p <.05

***

p <.001

Por otra parte, aquellas mujeres que dejan de fumar en el primer trimestre, y mantienen la abstinencia, presentan menos complicaciones en el embarazo (p = 0,010) y en el parto (p < 0,001), y un mayor porcentaje asiste a las clases de preparación al parto (p < 0,001) y se encuentra amamantando tanto a los dos meses (p < 0,001) como a los 6/8 meses postparto (p < 0,001). Solo se diferencian de las no fumadoras en que a los dos meses postparto se encuentran lactando en menor porcentaje (p < 0,001).

Respecto al peso promedio de los recién nacidos (fig. 1), se encuentran diferencias entre los grupos (F = 5,95, p = 0,003, η2 = 0,015). En concreto, los recién nacidos de madres no fumadoras (p = 0,002) y de abstinentes continuas (p = 0,036) presentan un mayor peso que los de madres fumadoras (3.304,33 vs. 3.304,71 vs. 3.127,37). No existen diferencias entre el peso de los recién nacidos de las no fumadores y las abstinentes continuas.

Figura 1.

Peso del recién nacido de las no fumadoras, las que dejan de fumar y se mantienen abstinentes y las fumadoras continuas.

(0,12MB).
Repercusiones en el embarazo, parto y recién nacido en función del consumo activo y/o pasivo de la mujer

Entre las mujeres que son, a la vez, fumadoras activas y pasivas (tabla 3), es más frecuente no asistir a clases de preparación al parto (p < 0,001), sufrir complicaciones durante el embarazo (p = 0,012) y el parto (p < 0,001) y tener partos asistidos (p = 0,003). Entre las fumadoras pasivas, en comparación con las que viven en hogares donde nadie fuma, es más frecuente la intención de no amamantar (p = 0,009) y no amamantar a los dos meses (p < 0,001). Entre las fumadoras activas es más frecuente no amamantar a los 6/8 meses, en comparación con las que pertenecen a hogares donde no fuma nadie o dónde la madre es fumadora pasiva (p < 0,001).

Tabla 3.

Repercusiones en el embarazo, el parto y el recién nacido en función del consumo activo y/o pasivo en el hogar

    (1)Nadie fuma % (n)  (2) Fumadora activa % (n)  (3) Fumadora pasiva % (n)  (4) Fumadora activa y pasiva % (n)  χ2  V Cramer  Comparación grupos 
Embarazo y parto    57,9 (463)  4,6 (37)  25,6 (205)  11,9 (95)       
Asiste a clases prepartoSí  54,4 (252)  37,8 (14)  58,5 (120)  32,6 (31)  21,86***  0,165  4 <1,3 
No  45,6 (211)  62,2 (23)  41,5 (85)  67,4 (64)       
Intención de amamantarSí  90,7 (420)  83,8 (31)  84,4 (173)  80,0 (76)  11,54*  0,120  1 >2,3,4 
No  9,3 (43)  16,2 (6)  15,6 (32)  20,0 (19)       
Complicaciones en el embarazoSí  10,8 (50)  16,2 (6)  14,1 (29)  23,2 (22)  10,86*  0,117  4 >1 
No  89,2 (413)  83,8 (31)  85,9 (176)  76,8 (73)       
Complicaciones en el partoSí  8,9 (41)  35,1 (13)  9,3 (19)  23,2 (22)  36,05***  0,212  4 > 1,32 >3 
No  91,1 (422)  64,9 (24)  90,7 (186)  76,8 (73)       
Tipo de partoNormal  76,5 (354)  54,1 (20)  66,8 (137)  63,2 (60)  19,65*  0,111  4 <1,3 
Cesarea  12,7 (59)  18,9 (7)  16,1 (33)  14,7 (14)      4 >2 
Fórceps  10,8 (50)  27,0 (10)  17,1 (35)  22,1 (21)       
Recién nacido
ComplicacionesSí  5,8 (27)  18,9 (7)  7,8 (16)  9,5 (9)  9,50*  0,109  2 >1 
No  94,2 (436)  81,1 (30)  92,2 (189)  90,5 (86)       
Parto prematuroSí  4,5 (21)  5,4 (2)  2,9 (6)  3,2 (3)  1,33     
No  95,5 (442)  94,6 (35)  97,1 (199)  96,8 (92)       
Bajo pesoSí  4,1 (19)  10,8 (4)  5,9 (12)  7,4 (7)  4,53     
No  95,9 (444)  89,2 (33)  94,1 (193)  92,6 (88)       
Lactancia materna (2 meses postparto)Sí  93,3 (432)  35,1 (13)  87,8 (180)  52,6 (50)  170,49***  0,462  1 >2,3,43 >2,4 
No  6,7 (31)  64,8 (24)  12,2 (25)  47,4 (45)       
Lactancia materna (6/8 meses postparto)Sí  76,0 (352)  32,4 (12)  76,1 (156)  43,2 (41)  69,26***  0,294  1 >2,43 >2,4 
No  24,0 (111)  67,6 (25)  23,9 (49)  56,8 (54)       

Los bebés de madres fumadoras presentan con mayor frecuencia complicaciones de salud respecto a los pertenecientes a hogares donde nadie fuma (p = 0,023). Su peso es mayor (F = 5,25, p = 0,001, η2 = 0,019) en aquellos hogares donde no fuma nadie (fig. 2), encontrándose diferencias entre éstos y los pertenecientes a hogares en los que la madre y otro miembro de la familia fuma (p = 0,010).

Figura 2.

Peso del recién nacido en función de la exposición al humo de tabaco en el hogar.

(0,1MB).
Predictores de las repercusiones del consumo activo y/o pasivo

Ser a la vez fumadora activa y pasiva (tablas 4 y 5) era el estatus que mejor explicaba el sufrir complicaciones en el embarazo (OR = 2,50) y tener la intención de no amamantar (OR = 2,44).

Tabla 4.

Consumo de tabaco activo y/o pasivo como predictor de las complicaciones en el embarazo, parto y recién nacido

  Complicaciones en el embarazoComplicaciones en el partoProblemas de salud en el recién nacido
  Wald  OR (95%IC)  Wald  OR (95%IC)  Wald  OR(95%IC) 
Nadie fuma en el hogar (categoría de referencia)    10,45  0,015      31,73  <0,001      8,68  0,034   
Fumadora pasiva  0,31  1,52  0,218  1,36 (0,83-2,22)  0,05  0,03  0,863  1,05 (0,59-1,86)  0,31  0,91  0,339  1,37 (0,72-2,60) 
Fumadora activa  0,47  1,00  0,319  1,61 (0,64-4,00)  1,72  20,31  < 0,001  5,58 (2,64-7,77)  1,33  8,17  0,004  3,77 (1,52-9,36) 
Fumadora activa y pasiva  0,91  10,20  0,001  2,50 (1,42-4,35)  1,13  14,92  < 0,001  3,10 (1,75-5,51)  0,53  1,70  0,192  1,69 (0,77-3,72) 
Constante  2,11  198,83  < 0,001    -2,33  203,12  < 0,001  0,097  -2,78  196,75  < 0,001  0,062 
Tabla 5.

Consumo de tabaco activo y/o pasivo como predictor de la lactancia materna

  No intención de lactanciaNo lactancia materna a los 2 meses postpartoNo lactancia materna a los 6/8 meses postparto
  Wald  OR (95%IC)  Wald  OR (95%IC)  Wald  OR (95%IC) 
Nadie fuma en el hogar (categoría de referencia)    11,17  0,011      125,18  <0,001      61,18  <0,001   
Fumadora pasiva  0,59  5,58  0,018  1,81 (1,11-2,95)  0,66  5,44  0,020  1,94 (1,11-3,37)  -<0,01  <0,01  0,984  1,00 (0,68-1,46) 
Fumadora activa  0,64  1,81  0,179  1,89 (0,75-4,79)  3,25  68,86  <0,001  25,73 (11,95-55,40)  1,89  26,37  <0,001  6,61 (3,21-13,58) 
Fumadora activa y pasiva  0,89  8,72  0,003  2,44 (1,35-4,42)  2,53  83,29  <0,001  12,54 (7,29-21,59)  1,43  37,32  <0,001  4,18 (2,64-6,61) 
Constante  -2,28  202,60  <0,001  0,10  -2,63  200,74  <0,001  ,072  -1,15  112,40  <0,001  0,32 

Ser fumadora activa explicaba en mayor medida la existencia de problemas en el parto (OR= 5,58) y en la salud del bebé (OR = 3,77), y era el mejor predictor de la no lactancia materna tanto a los dos (OR = 25,73) como a los 6/8 (OR = 6,61) meses postparto.

Ser fumadora pasiva no resultó un estatus predictor de las complicaciones en el embarazo, en el parto, ni en la salud del recién nacido. Sin embargo, sí se asocia con una menor intención de amamantar (OR = 1,81) y de no lactancia a los dos meses postparto (OR = 1,94).

En cada estatus de consumo el peso del bebé se reduce significativamente (beta= -0,13; t= -3,80, p < 0,001).

Discusión

Este estudio analizó diversas repercusiones que el consumo activo y/o pasivo de tabaco por parte de la madre puede tener en el embarazo, parto, recién nacido y en la lactancia materna, así como el efecto del abandono del tabaco en el primer trimestre de embarazo. Si bien la mayoría de las fumadoras informan que han disminuido el consumo a menos de 10 cigarrillos con motivo de su embarazo, se encuentra asociación entre el consumo de tabaco y una mayor presencia de complicaciones, así como una menor práctica de la lactancia materna. Este hecho es relevante porque, tal como señala la literatura4,6,9, nuestros datos evidencian que un bajo consumo (menos de 10 cigarrillos diarios) también acarrea consecuencias adversas.

Por otra parte, el tabaquismo materno puede conllevar en los recién nacidos problemas de salud, pues el monóxido de carbono causa vascularización defectuosa, hipertrofia placentaria y/o hipoxia local, lo que reduce el flujo sanguíneo uterino, aumentando el riesgo de complicaciones y restringiendo el crecimiento fetal5. Asimismo, la nicotina tiene un efecto vasoconstrictor y provoca síntomas de abstinencia neonatal24. En el presente estudio no se hallaron efectos en la prematuridad del parto ni en el bajo peso del recién nacido, a diferencia de lo señalado por estudios previos10–12 debido, quizás, a que hubo una baja prevalencia de bebés prematuros (4,0%) y con bajo peso (5,3%). Sin embargo, cuando se analiza el peso en gramos sí se encuentra que los bebés de las fumadoras tienen pesos medios más bajos14,15 (227 g menos).

Asimismo, los resultados señalan que dejar de fumar al inicio del embarazo, es decir, la abstinencia temprana, y continuar abstinente durante el período perinatal, reduce los riesgos a niveles similares a los de las no fumadoras. Un ejemplo de ello es que las mujeres que dejan de fumar y mantienen su abstinencia, en comparación con las que fuman, presentan menos complicaciones durante el embarazo y el parto, y en mayor medida asisten a clases de preparación al parto y practican la lactancia materna a los dos y a los 6/8 meses postparto.

La práctica de la lactancia materna supone grandes beneficios para la salud del niño y de la madre. Los niños tienen un menor riesgo de desarrollar enfermedades infecciosas, diabetes, sobrepeso y obesidad25. En cuanto a la madre, previene el cáncer de mama y de ovario, reduce la presión sanguínea26 y tiene efectos sobre el bienestar psicológico, ya que reduce la respuesta de estrés27 y mejora el vínculo madre-hijo/a28. Por tanto, la lactancia puede desempeñar un papel protector que inhibe la recaída del tabaquismo y promueve la abstinencia. De hecho, nuestros datos muestran una relación positiva entre la lactancia y el mantenimiento de la abstinencia20,29.

Otro aspecto importante de este estudio era analizar el impacto del consumo pasivo de tabaco en el hogar. Un 37,5% de las mujeres convivía con otros fumadores, que en la mayoría de los casos (84,6%) era la pareja. El grupo que presentaba menos repercusiones negativas (informa de menos complicaciones en el embarazo y/o en el recién nacido y de mayor porcentaje de lactancia materna) era el de quienes vivían en hogares libres de humo, mientras que la existencia de cualquier fumador en el hogar ya supone un incremento de los riesgos para la salud. Destaca el hecho de que ser fumadora pasiva repercutía en la lactancia. Asimismo, se observa un cierto efecto acumulativo de los riesgos, pues en general las complicaciones se incrementan, desde vivir en un hogar libre de humo, ser fumadora pasiva, ser fumadora activa y convivir con más fumadores.

A la hora de interpretar los resultados de este estudio se deben tener presentes ciertas limitaciones. En primer lugar, las medidas de resultado utilizadas con relación a la presencia de complicaciones fueron dicotómicas, sería pertinente en el futuro estudiar el número y tipo de complicaciones y no sólo su presencia. Además, el tamaño muestral de alguno de los grupos era reducido, lo que dificulta la obtención de diferencias estadísticamente significativas. Asimismo, ciertas variables sociodemográficas, como el nivel de estudios, pueden estar sobrerrepresentadas en esta muestra con respecto a la población diana. Por último, al no existir homogeneidad en el momento de realizar la cuarta evaluación, debido al tamaño de la muestra y al hecho de tratarse de entrevistas individuales, ésta osciló entre los seis y los ocho meses postparto, lo cual podría ser un factor de confusión respecto al abandono de la lactancia materna. A pesar de estas limitaciones, este estudio presenta fortalezas importantes, pues es el primero que evalúa en España las repercusiones tanto del consumo de tabaco de la propia madre como del padre u otros miembros de la familia en el embarazo, parto, postparto y, de forma específica, en la lactancia materna. Es un estudio longitudinal prospectivo que evalúa a un gran número de mujeres a lo largo del embarazo y hasta los 6/8 meses posparto, lo que permite explorar relaciones causales. Además, los autoinformes de abstinencia del tabaco fueron validados con pruebas bioquímicas. Esto es particularmente relevante en esta población, debido a la presión social que sufren las mujeres para no fumar durante el embarazo y que puede suponer que algunas oculten su consumo30. Por otra parte, las comparaciones del consumo activo se realizaron entre tres grupos (fumadora, no fumadora y abstinente), lo cual nos permite obtener información del efecto que provoca el dejar de fumar al comienzo del embarazo (p. ej., el peso del bebé se iguala al de las no fumadoras).

Los resultados encontrados permiten observar algunos de los riesgos de fumar durante el embarazo y postparto por parte de la propia madre, así como los efectos de estar conviviendo con otros fumadores. Estos datos tienen una gran importancia a nivel clínico, pues en la clínica este hecho pasa totalmente desapercibido; es decir, si la mujer informa que no fuma, se considera que tanto ella como su bebé se encuentran fuera de peligro de los efectos que ocasiona el consumo de tabaco. Ahora sabemos que también debemos preguntar por el consumo de la familia con la que convive, pues dicho consumo también se relaciona con efectos adversos. Conocer las repercusiones que tiene el tabaquismo activo y/o pasivo durante el embarazo, el parto y el postparto, puede ayudarnos a mejorar el asesoramiento que se ofrece a las mujeres embarazadas en relación con el abandono del consumo de tabaco. Resulta, para ello, imprescindible que todos los profesionales sanitarios relacionados con el período perinatal promuevan el abandono del tabaco, el mantenimiento de la abstinencia y el fomento de los hogares libres de humo. Hemos visto cómo los efectos adversos de fumar de forma activa y pasiva no son exclusivos del período gestacional, sino que se prolongan al postparto, repercutiendo incluso en la lactancia materna. En concreto, el postparto es un momento de gran vulnerabilidad de recaída en el consumo de tabaco, aumentando los riesgos para la salud de las madres y de sus bebés y disminuyendo la probabilidad de lactancia. Una atención sanitaria adecuada durante el postparto, que incorpore no sólo la atención a la salud del niño/a, sino también la preocupación por los hábitos de la familia podría reducir dichos riesgos y repercusiones negativas. Aquí los profesionales de la pediatría pueden desempeñar un papel decisivo en la promoción de la salud materno-infantil, mediante acciones tales como la promoción de la lactancia materna, el abandono del tabaco o la prevención de la recaída.

Hasta ahora sabíamos que en el embarazo se debe ofrecer ayuda para dejar de fumar tanto a la mujer como a su pareja22. Los resultados de este estudio señalan la importancia de ampliar esta ayuda a otros familiares con los que convive, así como fomentar la lactancia materna, pues ésta se asocia con la abstinencia continua.

Financiación

Este trabajo no ha recibido ningún tipo de financiación.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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